28 jul. 2014

Salsa de queso cheddar

¿Os gusta "dipear"? A nosotros nos encanta, y las tortitas de maíz fritas o nachos acompañados de algún tipo de salsa para mojar forma parte de muchos de nuestros aperitivos, cuando vemos una peli, cuando vienen amigos a casa, o los fines de semana en los que las comidas se vuelven menos formales y acabamos comiendo un poco de esto y un poco de aquello a base de tentempiés que nos encantan.


El guacamole, el hummus, etc... lo hacemos casero, no así la salsa de queso, que solíamos comprarla ya hecha de alguna marca etiquetada sin gluten. Hasta ahora. De ahora en adelante y tras probar esta receta tan sencillísima de salsa de queso cheddar, será otra de nuestras salsas caseras para acompañar los nachos.

Sólo vamos a necesitar dos ingredientes:


- 200 ml de nata para cocinar, como siempre, comprobar que sea libre de gluten.
- 200 gr de cheso cheddar. Yo he utilizado el que veis en la foto que viene etiquetado sin gluten, pero como siempre, debéis cercioraros que el que compréis sea apto, ya que este tipo de quesos en lonchas para fundir, según la marca, pueden contener gluten.

La elaboración es muy simple, y sólo necesitaremos un cazo y unas barillas.

Vertemos la nata en el cazo y la ponemos a fuego medio. Añadimos el queso cheddar y removemos sin parar hasta que se integren los dos ingredientes y quede una salsa cremosa y espesa. 
Lo importante es no tener el fuego demasiado fuerte para que no se nos queme, ni demasiado bajo para que el queso pueda derretirse. Sin parar de remover conseguiremos que quede una salsa homogénea. 
Una vez que la salsa quede uniforme, retiramos del fuego, ponemos en un recipiente y servimos. 
Debemos tener en cuenta que cuanto más dejemos la salsa al fuego, más espesa nos quedará, y si no la tomamos caliente, conforme vaya enfriando, irá quedando cada vez más sólida.

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