23 ene. 2014

Crema de calabacín

La crema de calabacín es un plato muy sencillo que se hace en, más o menos, media hora y que nos puede solucionar un primer plato o una cena, y sobre todo para el invierno, es muy reconfortante tomarla bien calentita para atemperar el cuerpo.



Los ingredientes para prepararla, muy sencillos:

- 1 calabacín
- 2 patatas medianas o una grande 
- 1 cebolla mediana (o como en mi caso, dos pequeñas)
- 3 - 4 quesitos, que sean sin gluten, en este caso he utilizado los que veis en la foto de abajo, que además son light, y así hago el plato aún más ligero
- Aceite de oliva
- Sal

Pelamos la cebolla y la picamos fina. En una olla amplia ponemos un par de cucharadas de aceite de oliva a calentar, y cuando haya cogido temperatura añadimos la cebolla picada con una pizca de sal y dejamos que se vaya pochando.

Mientras, pelamos las patatas, lavamos el calabacín, le quitamos los extremos, y partimos todo en trozos, sin importarnos la forma porque al final acabaremos triturándolo todo. Añadimos la patata y el calabacín a la olla donde tenemos la cebolla ya pochada y damos unas vueltas durante un minuto para que se rehogue todo junto. Añadimos agua hasta cubrirlo todo, tapamos y dejamos cocer.

Una vez que esté todo cocido (entre unos 15-25 minutos, dependiendo de lo grandes que hayamos partido las verduras, podemos pinchar la patata con un tenedor para cerciorarnos de que esté hecha) retiramos del fuego, añadimos los quesitos y trituramos con la batidora.

Si antes de batir todo veis que en la olla hay mucha agua de cocción y no queréis que os quede la crema demasiado líquida, podéis retirar un poco en un bol antes de triturar y reservarla por si luego tenéis que añadirla.

Probamos, rectificamos de sal si es necesario y servimos caliente.

- Hay gente que pela el calabacín porque dice que la piel amarga. Yo siempre los hecho sin pelar y nunca me ha dejado sabor amargo, además de que en la piel tiene muchas propiedades que si la desechamos, las perdemos. Además gracias a la piel, la crema tiene un colorcito verde muy apetecible.

14 ene. 2014

Tostadas noruegas

Para un desayuno contundente, una comida ligera o una cena improvisada, estas tostadas noruegas son una buena solución. Incluso si las ponemos a modo de canapés, pueden servirnos para alguna cena informal con amigos o para una visita sorpresa en la que no sabes muy bien que sacar a la mesa.



La "receta" me la dio una amiga, que no es noruega (aunque lo parece) y es muy sencilla de elaborar.

Para cuatro tostadas noruegas necesitamos:

- 4 rebanadas de pan de molde sin gluten (en este caso he utilizado el pan de molde marca Hacendado, que de momento es el que más me gusta)
- 4 lonchas de salmón ahumado (por norma general los ahumados son aptos, pero es mejor asegurarnos de que no lleven gluten)
- 2 huevos
- 100 ml de nata para cocinar (lo mismo os digo que con el salmón, cercioraros que sea apta)
- Una pizca de eneldo
- Sal
- Aceite de oliva

Cascamos los huevos y ponemos su contenido en un bol, junto con la nata y una pizca de sal. Mezclamos un poco todo, sin necesidad de batirlo pero sí que quede un poco homogéneo. En una sartén ponemos un chorrito de aceite y cuando esté caliente, vertemos la mezcla de huevos y nata y removemos hasta formar un revuelto. Reservamos.

Ponemos las rebanadas de pan de molde a tostar (en tostadora, sartén, plancha,... como queráis) y una vez tostadas las sacamos a un plato donde vayamos a servirlas.

Disponemos una loncha de salmón ahumado sobre cada rebanada de pan tostado, y distribuimos el revuelto de huevos por encima. Espolvoreamos un poco de eneldo por encima y servimos.

9 ene. 2014

Costillas al horno con miel y mostaza

Esta receta es una variante de las costillas con salsa barbacoa que publiqué hace un tiempo. Lo único que cambia es la salsa con la que impregnamos las costillas, que en este caso es una mezcla de miel con mostaza, pero la elaboración de las costillas al horno es la misma, que como ya comenté, para que queden jugosas uso la técnica del papillote



Para hacer costillas al horno con miel y mostaza vamos a necesitar:
  • 1 costillar de cerdo 
  • 1 cucharada de mostaza (en este caso he utilizado mostaza a la antigua de la marca Hacendado, que viene etiquetada sin gluten)
  • 1 cucharada y media de miel
  • Aceite de oliva
  • Sal

Ponemos un poquito de sal por ambos lados a la costilla. Preparamos una lámina de papel de aluminio en la bandeja del horno lo suficientemente grande para que nos quepa el costillar (y nos sobre papel por todos los lados) y ponemos un chorrito de aceite de oliva. Si la tira de costillas es demasiado larga y no nos cabe, partimos por la mitad el costillar, y ponemos un trozo encima del otro.

Cogemos otro trozo de papel de aluminio y cubrimos las costillas. Hacemos coincidir los bordes con el trozo de papel de debajo y doblamos todos los lados hasta que nos quede un paquete bien cerrado y estanco, para que no se nos escapen los vapores y la carne se cueza bien con sus propios jugos.

Debe quedar un paquete más o menos como el de la foto



Metemos al horno precalentado a 180ºC de 1 hora y media a dos horas, dependiendo de lo magras que sean las costillas. 

Mientras se hornean, preparamos la mezcla de miel y mostaza, poniendo ambas en un bol y mezclando bien hasta que tenga una textura homogénea. Podemos probar y añadir uno u otro ingrediente a nuestro gusto. Reservamos.

Pasado el tiempo oportuno de horno, sacamos la bandeja y abrimos el paquete con cuidado de no quemarnos con el vapor.

Sacamos las costillas y con ayuda de un pincel o con el reverso de una cuchara sopera ponemos una capa de la mezcla de miel y mostaza y extendemos por ambos lados de la carne.

Ponemos las costillas ya embadurnadas extendidas sobre la bandeja y sin tapar, e introducimos de nuevo al horno, esta vez aumentando la temperatura a 220-250ºC el tiempo suficiente para que se doren y la miel haga costra.

Sacamos y servimos acompañadas de, por ejemplo, unas patatas gajo fritas.

8 ene. 2014

Premio Dardos y Feliz 2014

Antes de nada, y aunque el mes y el año lleven ya unos cuantos días estrenados, me gustaría felicitar el nuevo año a todos los que paséis por aquí. Espero que el 2014 sea un buen año para todos.

Y que mejor manera de empezar el año bloguero que con un premio, que recibo con mucha ilusión de parte de Marga y su directorio de blogs, webs y tiendas de interés celíaco Blogueando sin gluten. Desde aquí quiero agradecértelo y darte la enhorabuena por el trabajazo de recopilación que haces y que tanto nos ayuda.



El Premio Dardos es "un premio simbólico que se concede entre blogueros y que reconoce la dedicación, la creatividad y el esfuerzo de mantener un blog, así como la capacidad para transmitir valores personales, culturales y éticos. 

El propósito del premio es promover la confraternización entre blogueros, mostrando tu admiración y aprecio a las personas que publican los blogs que más te gustan.

Al aceptar el premio te comprometes a seguir unas normas:

- Mostrar la imagen del premio en tu blog.
- Mencionar y enlazar el blog que te ha otorgado el Premio Dardos.
- Entregar el galardón a otros 15 blogs, de modo que los Dardos sigan caminando por la Blogosfera."

Lanzo los dardos del premio a los siguientes 15 blogs sin gluten: