18 dic. 2014

Sopa de ajo, jamón y huevo con picatostes sin gluten

Seguimos con el frío invierno, a pocos días de que comience la Navidad. No voy a compartir una receta sofisticada ni resultona para estas reuniones en torno a la mesa navideña, sino una receta sencilla que podemos hacer para calentar el cuerpo en uno de los días en los que estemos cansados de tanta comilona y nos salgan las gambas y el chuletón por las orejas, o para cualquier otro día del año que tampoco tengamos muchas ganas de cocinar, porque se prepara en un pis pas.

Los ingredientes que vamos a necesitar son (da para dos personas):

  • 3 dientes de ajo
  • 75gr de jamón serrano en tacos
  • 500 ml de caldo de carne, en mi caso he utilizado uno casero que suelo hacer con verduras y hueso de jamón
  • Pimentón dulce (que sea apto por supuesto)
  • Aceite de oliva
  • Picatostes sin gluten (he utilizado los picatostes de Esgir, sabor cebolla y pimentón)
  • 2 huevos (1 por persona)





En una olla ponemos un poco de aceite de oliva, unas 4 cucharadas, y sofreímos los ajos cortados en láminas. Cuando empiecen a dorar, añadimos el jamón y removemos hasta que se cocine.
Una vez sofrito ponemos 1 cucharadita colmada de pimentón, damos un par de vueltas y en seguida añadimos el caldo, para que no se nos queme el pimentón.
Dejamos borbotear unos 5-10 minutos y añadimos los huevos. 
Dejamos tapada la olla hasta que cuajen y servimos, añadiendo unos picatostes.

Los picatostes sin gluten que he añadido son los de Esgir como ya he comentado anteriormente. Los descubrí hace un tiempo en el supermercado donde suelo comprar y me gustaron, tanto por el precio como por el producto en sí, ya que están ricos y al no ser fritos no tienen esa textura más grasa de los picatostes fritos que podamos hacer en casa. Los utilicé en esta receta de ensalada César (en Instagram podéis verlos en ésta ensalada y en ésta)
Las otras dos versiones, ajo y perejil y cebolla y pimentón no los encontraba en mi súper, pero los pude probar hace poco ya que desde Esgir fueron muy amables y me enviaron un paquetito. Tienen la misma textura que los que ya había probado y un ligero sabor muy bueno tanto a ajo como a cebolla, aunque sutil y nada pesado. Os dejo una imagen de las tres versiones de picatostes por si los queréis fichar en vuestra próxima compra.

11 dic. 2014

Tostadas con sobrasada, queso de cabra y miel

Hoy no comparto una receta, pero sí un descubrimiento que he hecho hace poco y ¡me encanta! La sobrasada con miel es una mezcla explosiva de salado y dulce que está buenísima ¿La habíais probado antes? Yo no, creo que nunca se me hubiese ocurrido, aunque la sobrasada me gusta muchísimo y con queso de cabra sí la había probado anteriormente. Fue un amigo quien me comentó que lo había probado en un catering y, como soy una catacaldos...



Para hacer estas tostadas vamos a necesitar:

- Pan sin gluten, el que más os guste. En esta ocasión he utilizado éste de Proceli tostado.
- Sobrasada al gusto, yo utilizo de la marca El Pozo que viene etiquetada sin gluten.
- Queso de cabra, que podemos suprimir o sustituir por otro queso que nos guste más, aunque con éste está uhmmmm!
- Miel, la cantidad al gusto de cada uno.

Primero tosté el pan para darle más consistencia, hunté con sobrasada y puse dos rebanadas de queso de rulo de cabra por encima, que con el calorcito del pan se derritió un poquito, al igual que la sobrasada. Puse miel por encima y listo. Una mezcla dulce-salada muy potente, que me parece ideal para preparar, tal vez en un tamaño más pequeño, tipo canapé, para las fiestas navideñas que se avecinan.

¿Y vosotros, habéis probado esta mezcla? ¿Qué os ha parecido?

4 dic. 2014

Ensalada César con pollo

La ensalada César tiene su historia y como casi todo plato internacionalizado tiene muchas formas diferentes de preparación y variación en cuanto a los ingredientes. Es una ensalada contundente por la salsa y el acompañamiento que lleva, yo la suelo hacer como segundo plato tras una sopa calentita o una crema de verduras a mediodía, o como plato único para la cena. Y por supuesto, la podemos hacer sin gluten ya que en principio lo único que tendríamos que adaptar serían los picatostes.



Ingredientes para una ensalada César para dos:

  • 200 gr de lechuga romana
  • 1 pechuga de pollo a filetes
  • Queso parmesano en lascas
  • Unos picatostes sin gluten (opcional), en este caso he utilizado éstos de Esgir que ya puse en ésta ensalada César, o podéis hacer los picatostes friendo unos trocitos de pan sin gluten. Otra opción sería sustituir el punto crujiente que le aportan los picatostes, por un pollo crujiente como éste.

Para la salsa César:

  • 1 huevo
  • Aceite de oliva
  • 4-6 anchoas
  • 1/2 diente de ajo (opcional)
  • Queso parmesano rallado, al gusto

La elaboración es muy sencilla. Primero haremos la salsa César, que en este caso es como una mayonesa pero con anchoas, ajo y queso, que le dan un sabor muy potente. Ponemos todos los ingredientes en el vaso de la batidora y trituramos. Reservamos en el frigorífico.
No le pongáis sal porque con las anchoas tiene más que suficiente. En cuanto al ajo, depende de lo que os guste; Yo normalmente le pongo medio diente de ajo si es pequeño, y un poquito menos si es grande, y el queso parmesano igual, lo voy añadiendo hasta que consigo el equilibrio de sabores que me gusta.
Hacemos la pechuga de pollo a la plancha y cortamos en trozos.
Montamos la ensalada. Primero ponemos la lechuga, colocamos encima los trozos de pollo, las lascas que queso parmesano, los picatostes, y finalmente, vertemos la salsa por encima. También podemos poner la salsa en una salsera y que cada uno se sirva en el plato.

12 nov. 2014

Paté de berenjenas

Este paté de berenjenas es muy parecido al baba ganoush aunque mucho más sencillo, tanto en ingredientes como en elaboración, ya que está hecho sin tahina y sin tener que encender el horno para asar las berenjenas. Con 15 minutos de microondas más otros cuantos de elaboración, tenemos un paté de berenjenas ideal para tomar de aperitivo untado en pan sin gluten o como acompañamiento de cualquier carne.



Los ingredientes que vamos a necesitar son:
- 2 berenjenas (las que utilicé eran de unos 300 gr cada una que podemos sustituir por otra más grande)
- 1 diente de ajo
- Un poco de perejil fresco
- 1 chorrito de zumo de limón
- Sal
- Aceite de oliva

Lavamos las berenjenas y le cortamos el pedúnculo. Con un cuchillo hacemos unos cortes en toda la superficie de la berenjena, que sean un poco profundos y las envolvemos en papel de cocina como os enseño en la siguiente fotografía.



Metemos al microondas 15 minutos a máxima potencia y pasado este tiempo, las dejamos reposar sin sacarlas del microondas.
Una vez han reposado, las desenvolvemos y las partimos por la mitad y sacamos la pulpa, que reservaremos en un recipiente para que enfríe mientras preparamos el resto de ingredientes.
Por otro lado, trituramos en un mortero el ajo y el perejil con un pellizco de sal, y una vez majado, añadimos a la pulpa de la berenjena asada.
Añadimos también el zumo de limón y un chorrito de aceite de oliva y mezclamos todo. Rectificamos de sal si fuese necesario.

El pan que he utilizado en esta ocasión es éste pan sin gluten Tradicional de Proceli, que compré para probar y tostado está muy bueno, aunque, como casi todos los panes sin gluten se desmorona un poquito.

¿Habéis probado la berenjena de esta manera? ¿Os gustan este tipo de recetas rápidas? ¿Qué pan sin gluten usáis para untar paté? Podéis dejar vuestros comentarios :)

28 oct. 2014

Croquetas de calabaza y queso manchego

Cuando hace unos días encontré esta receta de croquetas de calabaza tenía que hacerlas ¡me encantan las croquetas! y como aún me quedan unas cuantas calabazas que me dio mi padre de su huerto y con las que estoy haciendo unas cuantas recetas con ellas, aproveché para probar algo nuevo.

Adapté los ingredientes a otros que tenía a mano, como el queso que lo he sustituido por manchego y el pan rallado lo he sustituido por uno sin gluten.



Los ingredientes que utilicé y con los que me salieron unas 25 croquetas pequeñas son:

- 500 gr de calabaza pelada y sin pepitas
- 1 cebolla grande
- 200 gr de queso manchego (podemos echar más o menos según nuestro gusto)
- 1 huevo
- pan rallado sin gluten (yo utilicé el de Adpan)
- Sal
- Aceite de oliva para freír

Ponemos la calabaza, una vez pelada y limpia de pepitas, cortada en dados en un recipiente apto para microondas y metemos 10 minutos a máxima potencia.

Mientras, pelamos la cebolla y la picamos finita. La ponemos a pochar en una sartén amplia con un chorrito de aceite y una pizca de sal. Cuando empiece a dorar, añadimos la calabaza que ya estará cocida y chafamos con ayuda de un cucharón o tenedor mientras damos vueltas para que dore un poco.

Retiramos del fuego, añadimos el queso y mezclamos bien. Dejamos enfriar.

Una vez fría la masa de croquetas (yo suelo ponerla, una vez que ha enfriado, un tiempo en el frigorífico para que sea más fácil manejar la masa) vamos haciendo las croquetas, y pasándolas por huevo batido y pan rallado sin gluten.

Freímos en abundante aceite de oliva caliente y servimos ¡Están buenísimas! Quedan muy jugosas por dentro y el contraste de sabores es fabuloso. Por otro lado no había probado el pan rallado de Adpan, lo compré porque era el único sin gluten que había en el supermercado, y me ha gustado porque hace un rebozado crujiente y resistente, que me vino muy bien en esta receta porque la masa de calabaza era bastante blanda y tenía miedo de que al freírlas se me deshicieran, pero aguantaron muy bien. 

¿Y a vosotr@s, también os apasionan las croquetas? ¿Habéis probado alguna vez esta combinación de ingredientes? ¿Qué pan rallado soléis utilizar para hacer croquetas sin gluten?

20 oct. 2014

Fritorio de calabaza o calabaza frita

Después de más de un mes sin actualizar, paro por aquí para compartir una receta. La de hoy me hace especial ilusión porque se trata de una receta tradicional del lugar de origen de mis padres, la comarca de la sierra del Segura que tiene una gastronomía de productos muy sencillos pero exquisita.



El fritorio de calabaza es uno de esos platos que mi madre siempre ha cocinado, con calabazas que sembraba mi abuelo, y que ahora siembra mi padre, ¡imaginaros si no la habré comido veces en casa!,  además viene genial en esta época del año en la que la calabaza es especial protagonista de la noche de Halloween tanto en decoración como en gastronomía.

Os pongo a continuación los ingredientes para dos personas, que aunque os indique la cantidad se puede hacer un poco a ojo y la elaboración, que es sencillísima.

- 500 gr de patatas
- 500 gr de calabaza, pelada y despepitada
- 1 cebolla mediana
- 1/2 vaso de agua
- Aceite de oliva, unas 8-10 cucharadas 
- Sal

Pelamos y partimos las patatas y la calabaza como para tortilla y reservamos. Pelamos la cebolla y la partimos en juliana y reservamos también.

Ponemos en una sartén amplia y con fondo el aceite, añadimos las patatas y sal, y freímos. Cuando estén a medio freír, añadimos la cebolla y la calabaza, damos unas vueltas y añadimos un poco de agua. 

Con el fuego a medio gas, se le va dando vueltas a todo con la espumadera o el cucharón y se va chafando hasta que nos quede una especie de puré espeso y con tropezones.

Este plato va genial acompañado de chorizos y huevo frito, aunque podemos utilizarlo como acompañamiento de cualquier carne o pescado.

Os dejo unas imágenes del paso a paso del fritorio de calabaza, y que aspecto va tomando conforme se va cocinando.



9 sept. 2014

Organizador de menús descargable

De septiembre no voy a decir nada que no se haya dicho ya; que es el nuevo enero, la vuelta al cole, al trabajo, a la rutina del día a día, es un "volver a empezaaaar otra veeeeez", con nuevos objetivos o retomando los que todavía nos quedan por cumplir. Para mí siempre a sido un mes de reorganización, y este año, con una mudanza en ciernes, más todavía :[ Pero bueno, eso es otra historia. 

La idea de "poner en orden" siempre planea sobre mi cabeza :D. Hace un tiempo, para poner un poco de orden en nuestra cocina y nuestra compra, decidí organizar los menús semanales y me hice una especie de organizador, que luego pasé a "bonito" y di forma en este que podéis ver más abajo y que he decidido compartir con vosotr@s por si os puede resultar de ayuda. Está dividido entre los días de la semana, aunque el fin de semana está junto en el mismo recuadro, porque en nuestro caso y en general, o bien salimos a tomar algo por ahí, o vamos a casa de mis padres (y el menú viene ya establecido), o si nos quedamos en casa, la comida no está tan pensada como el resto de la semana e improvisamos más (comemos mucho de aperitivo y de picoteo, que nos encanta :). A la derecha he dejado un trocito recortable para apuntar en la lista de la compra todo aquello que nos hace falta y que no tenemos en nuestra despensa. Si os gusta, podéis descargarlo aquí en formato PDF.



Y a vosotr@s ¿Os gusta organizaros los menús? ¿o sois más de improvisar? 

27 ago. 2014

Ensalada con higos, jamón y queso de cabra

Se acabaron mis vacaciones ohhhhhh :(  pero el verano sigue, el calor también y ahora que ha comenzado la temporada de higos y que, como me encantan, los pongo hasta en la ensalada, aprovecho y comparto esta idea de ensalada con higos, jamón y queso acompañada de una vinagreta de miel que crea un contraste dulce/salado muy bueno.



Los ingredientes que vamos a necesitar para la ensalada son:

- 80 gr de lechugas variadas, las que más os gusten
- 60 gr de queso de cabra
- 6/8 higos maduros
- 8 lonchas de jamón serrano
Las cantidades son orientativas, podéis adaptar la cantidad de cada ingrediente a vuestro gusto.

Para la vinagreta de miel necesitamos:

- 1 cucharada de miel
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen
- 1 chorrito de vinagre
- Una pizca de pimienta
- Una pizca de sal

En un cuenco ponemos todos los ingredientes para la vinagreta y mezclamos hasta que queden mas o menos emulsionados. Probamos y rectificamos si fuese necesario.

En una fuente amplia, colocamos la lechuga variada repartida por el fondo, y colocamos por encima las lonchas de jamón, que si son muy anchas podemos cortar en tiras. Colocamos el queso de cabra cortado en dados y los higos cortados en cuartos.

Vertemos la vinagreta de miel por encima y servimos.

7 ago. 2014

Oreja de cerdo adobada

Hace un tiempo publiqué la receta de oreja a la plancha con ajo y perejil, y se ha convertido en una de las más visitadas y buscadas del blog. A si que, para todos aquellos que llegan al blog buscando recetas de oreja de cerdo, aquí dejo otra, pero esta vez adobada, ideal como tapa acompañada de una cerveza sin gluten muy fría.


Los ingredientes que vamos a necesitar son:
  • 1 oreja de cerdo 
Para el adobo:
  • 2 dientes de ajo (si lo queremos más suave, con un diente de ajo bastará)
  • 2 cucharaditas de pimentón dulce
  • 6 cucharadas de aceite de oliva virgen
  • Sal y pimienta molida
Lavamos la oreja debajo del chorro de agua hasta que quede limpia, si es necesario le quemamos los pelillos y raspamos con el filo de un cuchillo. 
La ponemos en una olla y cubrimos con agua un par de dedos por encima, añadimos un pellizco de sal y ponemos a cocer durante hora y media o dos horas con la tapa puesta, hasta que quede tierna. Si tenéis olla express ya sabéis que va mucho más rápido y en cuestión de minutos la tenéis lista. 

Cuando esté cocida, la sacamos, escurrimos y la cortamos en trozos pequeños. Dejamos enfriar.

Para el adobo, pelamos los ajos y los machacamos con ayuda de un mortero y una pizca de sal. Añadimos el pimentón, el aceite y la pimienta y mezclamos hasta que quede una pasta homogénea. 

Ponemos la oreja partida en un recipiente con tapa (un tupper o similar) y vertemos por encima el adobo, mezclando bien para que queden impregnados todos los trozos y  dejamos en el frigorífico de 12 a 24 horas hasta que lo vayamos a cocinar. Yo suelo prepararlo por la tarde/noche y cocinarla a mediodía del día siguiente.

Pasado el tiempo de espera del adobo, ponemos una plancha al fuego y cuando esté caliente, vamos distribuyendo los trozos de oreja adobada para que se tueste. Una vez dorados, los sacamos y servimos.

Y con esta receta me despido por un par de semanas, que ahora toca disfrutar de las vacaciones. ¡Feliz verano!

31 jul. 2014

Ensalada de alubias, aguacate, maíz y tomate

Ya sabemos lo bien que vienen las ensaladas en verano, porque nos permiten comer de forma más ligera y fresca, sobre todo alimentos como las legumbres, que normalmente preparamos estofadas el resto del año, pero cuando aprieta el calor, no apetecen nada.
En anteriores post os dejé las recetas de ensalada de garbanzos y de lentejas, muy en la línea de la receta de hoy de ensalada de alubias.


Los ingredientes que vamos a necesitar son:
  • 400 gr de alubias blancas cocidas
  • 1 lata de maíz dulce cocido
  • 1 aguacate maduro
  • 2 tomates
  • 1/2 cebolleta
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
La elaboración no tiene más complicación que ir abriendo latas y cortando alimentos y poco más.
Primero lavamos las alubias blancas, si las hemos comprado de bote cocidas al natural, hasta que suelten toda esa "espumilla" y las dejamos escurrir en un colador. Si las hemos cocido nosotros en casa, las dejamos escurrir.
Picamos lo más fino posible la cebolleta y reservamos.
Lavamos y troceamos los tomates en dados.
Sacamos la carne del aguacate y lo troceamos también en dados.
En un recipiente amplio, tipo bol, ponemos las alubias escurridas, añadimos la cebolleta picada, el tomate y el aguacate troceado, y el maíz bien escurrido.
Aliñamos con sal y aceite, y mezclamos bien. 
Lo metemos en el frigorífico para que a la hora de servir esté bien fría.

28 jul. 2014

Salsa de queso cheddar

¿Os gusta "dipear"? A nosotros nos encanta, y las tortitas de maíz fritas o nachos acompañados de algún tipo de salsa para mojar forma parte de muchos de nuestros aperitivos, cuando vemos una peli, cuando vienen amigos a casa, o los fines de semana en los que las comidas se vuelven menos formales y acabamos comiendo un poco de esto y un poco de aquello a base de tentempiés que nos encantan.


El guacamole, el hummus, etc... lo hacemos casero, no así la salsa de queso, que solíamos comprarla ya hecha de alguna marca etiquetada sin gluten. Hasta ahora. De ahora en adelante y tras probar esta receta tan sencillísima de salsa de queso cheddar, será otra de nuestras salsas caseras para acompañar los nachos.

Sólo vamos a necesitar dos ingredientes:


- 200 ml de nata para cocinar, como siempre, comprobar que sea libre de gluten.
- 200 gr de cheso cheddar. Yo he utilizado el que veis en la foto que viene etiquetado sin gluten, pero como siempre, debéis cercioraros que el que compréis sea apto, ya que este tipo de quesos en lonchas para fundir, según la marca, pueden contener gluten.

La elaboración es muy simple, y sólo necesitaremos un cazo y unas barillas.

Vertemos la nata en el cazo y la ponemos a fuego medio. Añadimos el queso cheddar y removemos sin parar hasta que se integren los dos ingredientes y quede una salsa cremosa y espesa. 
Lo importante es no tener el fuego demasiado fuerte para que no se nos queme, ni demasiado bajo para que el queso pueda derretirse. Sin parar de remover conseguiremos que quede una salsa homogénea. 
Una vez que la salsa quede uniforme, retiramos del fuego, ponemos en un recipiente y servimos. 
Debemos tener en cuenta que cuanto más dejemos la salsa al fuego, más espesa nos quedará, y si no la tomamos caliente, conforme vaya enfriando, irá quedando cada vez más sólida.

23 jul. 2014

Sepia encebollada

Esta es una de esas recetas sencillas heredadas de mi madre, que con un par de ingredientes y un rato en la cocina, queda un plato muy resultón, en el que es casi imprescindible tener cerca el pan sin gluten para mojar sin parar en la salsita.



Los ingredientes que vamos a necesitar son:
  • 1 sepia de 1/2 kg aprox.
  • 4 cebollas
  • 1 tomate grande maduro
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
Pelamos las cebollas y las picamos en juliana fina. En una sartén, cubrimos el fondo con una capa fina de aceite, ponemos al fuego y cuando coja temperatura, echamos la cebolla con una pizca de sal y vamos pochando a temperatura media.
Mientras, lavamos y limpiamos la sepia, la partimos a trozos y reservamos.
Lavamos el tomate, lo rallamos y reservamos.
Cuando la cebolla haya pochado, añadimos el tomate rallado, sofreímos unos minutos y añadimos también la sepia. 
Dejamos cocinar entre 30-40 minutos a fuego medio, removiendo de vez en cuando, hasta que el agua que suelte la sepia se vaya evaporando, la sepia esté tierna y nos quede una salsa espesa.
Probamos por si tenemos que rectificar de sal, y cuando esté listo, retiramos del fuego y servimos.

16 jul. 2014

Ensaladilla rusa sencilla

No hay verano sin ensaladilla rusa, el plato estrella de la época estival. Este plato, que como bien indica su nombre, tiene su origen en Rusia, lo hemos hecho muy nuestro, y cada cual tiene su propia receta y cada uno elige ponerle unos u otros ingredientes, eso sí, siempre respetando los dos imprescindibles, patata y mayonesa. En casa nos gusta sencilla, con poquitos ingredientes y con la patata bien machacada.



Los ingredientes para hacer esta ensaladilla rusa sencilla son:
  • 500-600 gr de patatas
  • 3 huevos
  • 2 latas de atún (en aceite, al natural, ... como más os guste)
  • pepinillos al gusto
  • Mayonesa, casera o comprada, la que usemos normalmente. Si es comprada, asegurarse de que no contenga gluten
  • Aceite de oliva virgen
  • Sal

Ponemos en una olla las patatas lavadas enteras y sin pelar y los huevos. Cubrimos de agua y ponemos a hervir. Cuando lleve unos 10-12 minutos hirviendo, sacamos los huevos y reservamos. 
Las patatas las dejaremos en la olla que sigan cociéndose hasta que las pinchemos y estén blandas. Cuando llegue el momento, las escurrimos y las dejamos enfriar.
Una vez enfríen las patatas y las podamos manipular, les quitamos la piel y en un recipiente amplio las vamos pisando con un tenedor hasta machacarlas y dejarlas tipo puré.
Pelamos los huevos, los picamos muy finitos y los añadimos a la patata (podemos reservar un poco de huevo picado para adornar).
Añadimos también el atún escurrido, los pepinillos picados y un chorrito de aceite de oliva y removemos todo.
Vamos añadiendo la mayonesa hasta que quede una mezcla más o menos homogénea y a nuestro gusto. Probamos y rectificamos de sal si fuese necesario. 

10 jul. 2014

Mejillones a la vinagreta

Los mejillones a la vinagreta son un clásico del verano en casa. Recuerdo que siempre que ha habido una reunión familiar o algún día especial de fiesta, son uno de los entrantes veraniegos principales. Resultan muy refrescantes, coloridos y sanos.



Para hacer mejillones a la vinagreta vamos a necesitar los siguientes ingredientes:

  • 1 kg de mejillones
  • 1 cebolleta
  • 1 pimiento verde
  • 2 tomates
  • 1 hoja de laurel
  • 5-6 granos de pimienta
  • 1/2 vaso de vino blanco
  • 1 cucharada de vinagre
  • 4 cucharadas de aceite
  • Sal

Lavamos y limpiamos los mejillones. Los ponemos en una olla amplia con un poco de agua que cubra el fondo, el medio vaso de vino blanco, laurel y la pimienta y tapamos. Ponemos al fuego hasta que abran con el vapor. Una vez abiertos todos, retiramos del fuego y reservamos.

Para hacer la vinagreta de verduras, lavamos y pelamos la cebolleta y los tomates, y los picamos lo más fino posible. Lavamos y picamos también el pimiento verde y si nos gusta, podemos también ponerle pimiento rojo.

Ponemos todas las verduras picadas en un recipiente, y añadimos el aceite, vinagre y sal, y mezclamos bien. Probamos y rectificamos hasta que quede a nuestro gusto. Yo le pongo también un par de cucharadas del caldo de cocción de los mejillones, que le da mucho sabor.

Una vez que los mejillones estén templados o fríos, vamos separando las cáscaras, dejando sólo el trozo dónde vaya el mejillón adherido y desechando el otro. Disponemos los mejillones en una fuente amplia de manera ordenada y repartimos la vinagreta de verduras por encima.

2 jul. 2014

Pollo con almendras estilo chino

Una de las cosas que más se complica cuando eres celíac@ es poder comer fuera de casa sin riesgo de contaminación por gluten, eso ya lo sabemos todos los que tenemos que pasar por esto. Pero si encima pretendes ir a un restaurante de comida china, la cosa puede complicarse aún más porque la comunicación no sea del todo clara (yo lo he intentado, y que me respondan a todo que sí por mucho que lo acompañen de una gran sonrisa, no me da ninguna seguridad, sinceramente). Sé que hay restaurantes de comida asiática que se han puesto las pilas y ofrecen la seguridad de poder comer sin gluten en sus establecimientos, pero de momento, como no me quedan muy a mano,  me he decidido a replicar una receta de pollo con almendras al más puro estilo chino y adaptada a la dieta sin gluten que como celíaca me toca seguir. 



Para hacer pollo con almendras al estilo chino para dos personas vamos a necesitar:

  • 1 pechuga de pollo
  • 70 gr de almendras ya peladas
  • 1 cebolla mediana
  • 250 ml de caldo de pollo (el mío es casero, pero podéis utilizar el que más os guste)
  • 40 ml de salsa de soja (yo utilizo una especial sin gluten de la marca Kikkoman, que ya utilicé en esta otra receta de tallarines de arroz)
  • 1/2 cucharadita de azúcar
  • 1 cucharita de maizena
  • Aceite de oliva virgen


Primero cortamos el pollo en tiras de unos 2 cm de grosor. Mezclamos el azúcar y la salsa de soja en un recipiente amplio y añadimos el pollo, removiendo bien para que los trozos de carne queden bien impregnados de la salsa. Dejamos macerar una media hora en el frigorífico.

Cortamos la cebolla en juliana y la salteamos en una sartén o wok con un chorrito de aceite. Cuando empiecen a dorar, añadimos las almendras, y cuando éstas estén tostadas, reservamos todo en un plato.

En la misma sartén o wok añadimos los trozos de pollo ya macerados y escurridos y cuando estén cocinados y dorados, añadimos la cebolla y las almendras y el caldo de pollo (reservando medio vasito) y dejamos cocinar a fuego lento unos 10 minutos. 

Una vez pasados estos 10 minutos, en el caldo que hemos reservado añadimos una cucharadita de maicena y disolvemos. Para que disuelva bien es importante que el caldo esté a temperatura ambiente o frío, nunca caliente. Añadimos esta maicena disuelta al resto de ingredientes del wok o sartén, mezclamos bien y esperamos unos minutos que espese. Retiramos del fuego.

Podemos servir el pollo con almendras con arroz cocido.

23 jun. 2014

Ensalada de lentejas, rúcula y queso de cabra

En verano podemos seguir disfrutando de las legumbres si las hacemos en ensalada, que apetecen más que guisadas, como esta ensalada de garbanzos que publiqué hace ya un año.
Hoy le toca a las lentejas, en una receta muy sencilla acompañada de rúcula, queso de cabra y tomatitos cherry.



Para una ensalada de dos personas vamos a necesitar:

- 50 gr de rúcula (una bolsita)
- Tomates cherry, la cantidad que queramos
- Un medallón de queso de rulo de cabra
- 1 cebolla pequeña
- 100 gr de lentejas
- Aceite y sal para aliñar

Primero ponemos las lentejas a cocer hasta que estén al dente o a nuestro gusto. En casa nos gustan que queden bastante enteras, para que no se despellejen, aunque en esta ocasión se me pasó la cocción y quedaron hechas casi un puré. Una vez cocidas, las escurrimos y reservamos.

Pelamos la cebolla y la picamos muy fina. En una sartén ponemos un chorrito de aceite, añadimos la cebolla picada con un pellizco de sal, y dejamos pochar.

Cuando esté dorada, añadimos las lentejas escurridas y salteamos unos minutos.

Montamos el plato poniendo como base la rúcula, después las lentejas salteadas con la cebolla, los tomatitos partidos por la mitad y el queso.

Aliñamos con aceite y sal a nuestro gusto y servimos.

También podemos servir esta ensalada de manera individual como veis en la siguiente imagen, si no nos gusta que los ingredientes queden tan mezclados como en la ensalada. Con ayuda de un aro de emplatar ponemos las lentejas salteadas y acompañamos con el resto de ingredientes, aliñamos y listo.




19 jun. 2014

Salsa griega tzatziki

La salsa tzatziki es una salsa griega con base de yogur y pepino que resulta ideal para acompañar cualquier plato, tanto de carne como de pescado, y muy rica para dipear, ya que tiene un sabor muy fresco debido al pepino y a la menta, aunque también puede resultar muy fuerte si nos pasamos con el ajo. A nosotros como más nos gusta es acompañando las hamburguesas ya que le dan un sabor diferente a las típicas salsas barbacoas y kepchups o para dipear con verduras en cualquier aperitivo, sobre todo ahora con el buen tiempo.



Para hacer salsa griega tzatziki vamos a necesitar:
  • 1 yogur griego
  • 1 ajo
  • 1/2 pepino
  • zumo de 1/2 lima
  • unas hojas de menta fresca (un puñadito)
  • Aceite de oliva
  • Sal

Pelamos el pepino, lo rallamos y lo ponemos en un escurridor hasta que suelte el agua.
Machacamos el ajo, bien en el mortero o con ayuda de un prensaajos. Por otro lado, con ayuda de un cuchillo picamos fino las hojas de menta.
En un cuenco amplio ponemos el yogur, el pepino escurrido, el ajo machacado, las hojas de menta picadas, el zumo de media lima, un chorrito de aceite de oliva y una pizca de sal y mezclamos todo hasta que nos quede una salsa más o menos homogénea. 
Probamos y rectificamos tanto de sal, como del resto de ingredientes; podemos añadir más ajo si nos gusta más fuerte, o más menta si queremos que nos quede con un sabor más fresco.


4 jun. 2014

Pollo crujiente con rebozado de maíz

Hoy más que una receta, traigo una recomendación de un rebozado de maíz que descubrí hace un tiempo y que vengo utilizando con muy buen resultado. Lo descubrí en el supermercado Consum que es uno de mis habituales porque lo tengo al lado de casa (desconozco si lo venden en más sitios), y se trata de las "Crunchy Crumbs" o "migas crujientes" de la marca Esgir, sin gluten por supuesto (con sello de FACE inclusive en un lateral del paquete).



Lo compré por primera vez porque echaba de menos comer de vez en cuando pollo o pescado rebozado, y la verdad es que éste me gusta más que cualquier rebozado que haya probado nunca (incluso de los gluteneros de mi anterior vida no celiaca). Son como copos de maíz de los típicos de desayuno pero machacados, y con una textura desigual.

Yo los utilizo casi siempre para rebozar pollo, como un rebozado normal y queda muy crujiente. A continuación pongo las cantidades y la forma en que lo preparo por si alguien se anima a hacerlo.



Para preparar pollo crujiente para dos personas necesitamos:

  • 2 pechugas de pollo
  • 1 huevo
  • 70-80 gr de rebozado
  • sal
  • aceite de oliva para freír (o el que utilicéis normalmente)

Normalmente lo que hago es partir cada pechuga por la mitad en dos filetes gordos y cada filete en tiras de unos 2 cm de grosor. Lo ideal es que no nos queden trozos ni muy gordos ni muy finitos. Espolvoreamos con un poco de sal.

En un cuenco o plato ponemos el huevo y lo batimos y en otro ponemos el rebozado.

Vamos cogiendo los trozos de pollo y los pasamos primero por el huevo, hasta que se impregnen bien, y luego por el rebozado hasta que se les pegue bien por todas partes. Vamos reservando en otro plato.

Cuando tengamos todos los trozos, ponemos a calentar aceite de oliva en una sartén, y cuando coja una temperatura alta, vamos echando tandas de pollo, hasta que doren por todos lados.

Sacamos a un plato donde habremos puesto papel absorbente para que recoja el aceite sobrante y una vez fritos todos, servimos acompañados de salsa, una ensalada o lo que más nos apetezca y a disfrutar del pollo crujiente. 

13 may. 2014

Pizza en sartén con harina de garbanzos



Soy una adicta a Pinterest. Me paso horas viendo imágenes e imágenes, y no me canso. Pero no penséis que el tiempo que estoy "fisgando" en esta red social es tiempo malgastado, no. Además de pescar ideas de como combinar la falda roja que tengo en el armario muerta de risa y sin estrenar porque no sé con qué ponérmela, y pasar una envidia horrible al ver las cocinas tan alucinantes que tiene la gente (casi siempre al otro lado del charco) voy cogiendo un montón de ideas de platos nuevos para darle un poco de vidilla a mis menús semanales, ya que se pueden hacer búsquedas de imágenes de recetas sin gluten de forma sencilla poniendo en el buscador "sin gluten" o "gluten free". 

Uno de los descubrimientos que he hecho últimamente ha sido el de la pizza con harina de garbanzos, que me ha encantado. La descubrí a través de un pin que me llevó al blog de Cuchara de Palo 2 y cuando la hice me maravilló. No tiene el mismo sabor que una pizza de las de siempre, pero está rica y con lo rápida (y sana) que es, además de facilitar el comer legumbres de una manera más tentadora, todas las semanas la hago y me salva más de una comida o cena.



Los ingredientes que vamos a necesitar para una pizza pequeña (1 persona) son :

- 1 huevo
- 40 gr de harina de garbanzos. Yo he utilizado la de la marca Las Panaeras Sevillanas que esta libre de gluten y lleva el sello de Face, no sé de otras marcas de harina de garbanzos que sean libres de gluten (si alguien sabe de alguna, puede compartirlo en los comentarios)
- Leche, en mi caso desnatada, con un poquito nos bastará
- Un pellizco de sal
- Una cucharada de aceite de oliva

Además necesitaremos los ingredientes que le queramos poner a la pizza (tomate, queso, jamón, bacon, atún,...) y una sartén con tapa.

En un bol, cascamos el huevo y lo batimos. Le vamos añadiendo la harina poco a poco y la vamos integrando con el huevo. Una vez esté bien mezclado, nos quedará una masa espesa.
Vamos añadiendo chorritos pequeños de leche y removiendo, hasta que nos quede una masa como la de los crepes, semilíquida y con cuerpo.
Añadimos la pizca de sal y la cucharada de aceite y volvemos a mezclar.
En una sartén pequeña de unos 20 - 22 cm de diámetro, ponemos unas gotitas de aceite y la ponemos a calentar. Cuando haya cogido temperatura, vertemos la masa, moviendo si es preciso la sartén en círculos para que quede uniformemente repartida por todo el fondo, y dejamos al fuego durante un par de minutos.
Pasado este tiempo, la masa habrá cogido consistencia. Es el momento de poner los ingredientes que hayamos elegido por encima como si de una pizza normal se tratara. En mi caso puse salsa de tomate que repartí por toda la superficie con ayuda del dorso de una cuchara, jamón cocido, bacon y queso.
Tapamos y bajamos el fuego a una temperatura suave (mi placa tiene 9 niveles, la puse al 3-4). Dejamos unos 15 minutos que se cocine. Pasado este tiempo, retiramos del fuego, espolvoreamos con un poquito de orégano y servimos. 

7 abr. 2014

Pechuga de pollo a la naranja

Es una receta de lo más sencilla, tanto en los ingredientes, ya que sólo necesitamos pechugas de pollo y naranjas de zumo (y una pizca de aceite y sal), como en la elaboración, que consiste solamente en dorar el pollo y añadir el zumo de naranja y cocinar hasta que reduzca y caramelice.



Me encanta el sabor fuerte de la naranja caramelizada con ese puntito ácido que se le queda, y acompañado de arroz cocido queda genial para una comida de mediodía e ideal también para llevárnosla en el tupper al trabajo, ya que la pechuga no queda tan seca y podemos recalentarla en el microondas.

Los ingredientes para preparar este plato para dos personas (para más comensales, doblaremos las cantidades) son:

- 1 pechuga de pollo
- 2 o 3 naranjas de zumo
- Sal
- Aceite de oliva virgen

Limpiamos la pechuga de grasa, si tiene, y la partimos a trozos de tamaño bocado. También la podemos filetear y hacerla así, pero a mí me parece más fácil en trocitos a la hora de darle vueltas en la sartén.

Salamos la carne y en una sartén ponemos tres o cuatro cucharadas de aceite. Cuando esté caliente, añadimos la carne y cocinamos, removiendo de vez en cuando hasta que tome color.

Mientras exprimimos las naranjas y reservamos el zumo.

Cuando la carne ya no esté cruda añadimos el zumo de naranja recién exprimido y dejamos que vaya reduciendo a fuego medio-alto, removiendo de vez en cuando, sobre todo al final, cuando el zumo haya evaporado y comience a caramelizarse. Debemos retirar del fuego justo en ese punto cuando está caramelizado pero antes de que se comience a quemar mucho, porque si no amargará. Reservamos.

Como acompañamiento podemos cocer dos o tres puñados de arroz en agua abundante, y cuando esté cocido, escurrimos, sazonamos (podemos añadir alguna hierba aromática al arroz) y servimos junto con el pollo.

2 abr. 2014

Tostadas francesas sin gluten

Las tostadas francesas o french toast son una idea de desayuno o merienda muy similar a las torrijas que podemos adaptar a nuestra dieta sin gluten y quedan muy buenas.



Las hice el otro día para probarlas, sin mucha fe en que quedaran bien y de una pieza, porque ya sabemos que el pan de molde sin gluten no es muy "estable" que digamos, pero al final salieron y pudimos disfrutarlas.

Los ingredientes que necesitamos para 4 tostadas francesas:

- 4 rebanadas de pan de molde sin gluten (en mi caso utilicé el pan de molde de Mercadona, que por el momento, las pocas veces que compro pan es el que más me convence)
- 1 huevo
- 1/2 vaso de leche
- 2 cucharaditas de azúcar blanco
- Un poquito de mantequilla 

Batimos el huevo, añadimos la leche y el azúcar y removemos hasta que se integre todo y quede el azúcar bien disuelto.

Remojamos las rebanadas de pan en la mezcla, que queden bien empapadas pero con cuidado de no pasarnos y de que no se rompan o se deshagan. Podemos ir remojándolas una a una y pasándolas por la sartén, porque igual si las dejamos mucho rato en la mezcla mientras el resto se tuestan, se nos pueden remojar de más y "desintegrarse".

En una sartén, crepera o plancha (antiadherente, que no se pegue) ponemos un poquito de mantequilla y cuando se derrita ponemos una rebanada de pan remojada. Cuando se tueste por un lado, damos la vuelta, dejamos unos minutos que se dore y sacamos a un plato. Hacemos lo mismo con el resto de rebanadas. Nos han de quedar unas tostadas doradas por fuera y cremosas por dentro.

Servimos.Yo esta primera vez las serví con miel, me apetecía mucho. Pero podemos ponerles multitud de acompañantes: mermeladas, fruta del tiempo cortada, azúcar glass y canela espolvoreada...



26 mar. 2014

Albóndigas con tomate

Recetas de albóndigas habrá millones, ya que es un plato muy internacional. Desde China hasta Suecia, pasando por las meatballs americanas, cada uno tiene su receta y su forma de hacerlas y acompañarlas. Además es un plato que se puede hacer perfectamente sin gluten sustituyendo la posible harina que pueda llevar por otra apta para celíacos.



La receta de hoy es muy básica y sencilla, y es una de las que más hago en casa sobre todo para acompañar espaguettis, aunque también están buenísimas con patatas fritas, arroz cocido o simplemente solas, eso sí, con un poquito de pan para rebañar bien el plato.



Para unas 20-25 albóndigas con tomate vamos a necesitar:

- 600 gr de carne picada de ternera (podéis poner mitad cerdo - mitad ternera)
- 1 cebolla grande
- 1 huevo
- 800 gr de tomate triturado (también podéis sustituirlo por tomates enteros, que podéis escaldar y pelar y luego trocear, o por salsa de tomate ya hecha)
- Harina de maíz para rebozar las albóndigas (que sea apta por supuesto)
- Aceite de oliva virgen para freír las albóndigas
- Sal

Comenzamos pelando la cebolla, la partimos en juliana fina y la ponemos a pochar en una sartén con un chorrito de aceite y una pizca de sal a fuego medio. Cuando esté bien dorada y pochada la pasamos por la batidora hasta que quede hecha una pasta.

En un recipiente amplio ponemos la carne picada, la pasta de cebolla, el huevo, sal y con ayuda de un tenedor mezclamos todo bien para que quede homogéneo.

Con ayuda de una cuchara sopera, vamos cogiendo mezcla de carne y con las manos húmedas vamos dándole forma de pelota, y vamos pasándolas por el plato que tendremos preparado con la harina de maíz para ir rebozando las albóndigas. Sacudimos el exceso de harina y reservamos para freír.

Ponemos abundante aceite de oliva a calentar, y cuando esté bien caliente, freímos las albóndigas por ambos lados hasta que queden doradas.

Vamos sacándolas a una cacerola amplia y cuando tengamos todas las albóndigas fritas, añadimos el tomate triturado, ponemos al fuego, y dejamos cocinar de 30 a 40 minutos a fuego medio - bajo hasta que el tomate deje de estar crudo y la salsa espese a nuestro gusto.

4 mar. 2014

Tallarines de arroz con ternera y brotes de soja

Llevo un mes sin publicar recetas, y es que últimamente no me complico mucho en cocinar, y me dedico a hacer platos muy sencillos que de lo simples que son, no hace falta ni explicarlos.
Esta receta de tallarines de arroz con ternera y brotes de soja es de los mas "elaborado" que he hecho últimamente y la comparto porque el resultado me ha gustado bastante y se tarda poquísimo en hacer.



Los ingredientes que vamos a necesitar son:

- 125 gr de tallarines de arroz*
- 150-200 gr de ternera
- 50 gr de brotes de soja* (he utilizado los brotes germinados en conserva que venden en Mercadona)
- 2 cucharadas de salsa de soja*
- 2 cucharadas de aceite de oliva y un poquito más

*Aseguraros siempre de que los ingredientes sean aptos



La salsa de soja que he utilizado es esta de Kikkoman, que al fin encontré en versión Gluten Free, para poder hacer estos platos más orientales que la precisan.

La elaboración es muy sencilla y en cuestión de unos 10-15 minutos lo tenemos listo para hincarle el diente.

Cocemos los tallarines de arroz como nos indique el paquete, y una vez cocidos, escurrimos y reservamos, poniéndoles un poco de aceite de oliva para que no se apelmacen.

Cortamos la ternera en tiras finas (no le echo sal porque con la salsa de soja para mi tiene de sobra, pero podéis echarle a vuestro gusto). En un wok, o si no tenemos, en una sartén amplia, ponemos un par de cucharadas de aceite de oliva a calentar. Cuando el aceite humee, añadimos la ternera y salteamos.

Cuando coja color añadimos los brotes de soja, los tallarines y las dos cucharadas de salsa de soja, y mezclamos bien para que se integren los sabores. Servimos y listo.

4 feb. 2014

Ensalada de col

Las ensaladas no sólo son para el verano. Además de ser platos casi siempre fáciles y rápidos de preparar, nos permiten poder comer esas cinco piezas de fruta y verdura al día que recomiendan los expertos, que no sé vosotr@s, pero yo si no es así, no me da el día para comerlas!

La ensalada de col que comparto hoy se parece muchísimo a la famosa ensalada americana conocida como coleslaw, pero en mi versión la salsa con la que la aliño es más sencilla y no lleva ni nata, ni créme fraiche o como quiera que se escriba ni cosas de esas... mayonesa y poco más. Y el resultado, un plato con muchas propiedades saludables, mucho sabor y como podéis ver, mucho color.


Ingredientes para hacer una ensalada de col para dos:
- 1/2 col blanca (repollo)
- 1/2 col lombarda
- 2 zanahorias
- 1 cebolleta

Para la salsa de aliñar necesitamos:
- 4-6 cucharadas de mayonesa (dependiendo de si nos gusta con más o menos cantidad de salsa). Podemos hacerla nosotros mismos o comprar alguna ya hecha que sea apta para celíacos. En mi caso he utilizado una mayonesa ligera (para aportar menos calorías) de la marca Musa.
- 1 cucharadita pequeña de azúcar
- 1 cucharadita pequeña de vinagre de manzana
- Sal 
- Pimienta

Lavamos las coles, les quitamos la parte del tronco y las picamos en tiras finas. Dejamos que escurran.
Pelamos las zanahorias y las rallamos. Reservamos. Picamos la cebolleta lo más fina posible.
Ponemos todos estos ingredientes en un bol y reservamos.

Por otro lado, preparamos la salsa para aliñar la ensalada. En un recipiente vertemos la mayonesa, y añadimos el azúcar, el vinagre, sal y pimienta al gusto y mezclamos. Cuando quede homogénea, probamos y si es necesario rectificamos los ingredientes. 

Añadimos la salsa a las verduras y mezclamos bien para que queden bien impregnadas. 

Dejamos reposar en el frigorífico al menos media hora y servimos. Esta ensalada puede ser un buen acompañamiento de carnes a la plancha, como la que veis en la siguiente foto.





23 ene. 2014

Crema de calabacín

La crema de calabacín es un plato muy sencillo que se hace en, más o menos, media hora y que nos puede solucionar un primer plato o una cena, y sobre todo para el invierno, es muy reconfortante tomarla bien calentita para atemperar el cuerpo.



Los ingredientes para prepararla, muy sencillos:

- 1 calabacín
- 2 patatas medianas o una grande 
- 1 cebolla mediana (o como en mi caso, dos pequeñas)
- 3 - 4 quesitos, que sean sin gluten, en este caso he utilizado los que veis en la foto de abajo, que además son light, y así hago el plato aún más ligero
- Aceite de oliva
- Sal

Pelamos la cebolla y la picamos fina. En una olla amplia ponemos un par de cucharadas de aceite de oliva a calentar, y cuando haya cogido temperatura añadimos la cebolla picada con una pizca de sal y dejamos que se vaya pochando.

Mientras, pelamos las patatas, lavamos el calabacín, le quitamos los extremos, y partimos todo en trozos, sin importarnos la forma porque al final acabaremos triturándolo todo. Añadimos la patata y el calabacín a la olla donde tenemos la cebolla ya pochada y damos unas vueltas durante un minuto para que se rehogue todo junto. Añadimos agua hasta cubrirlo todo, tapamos y dejamos cocer.

Una vez que esté todo cocido (entre unos 15-25 minutos, dependiendo de lo grandes que hayamos partido las verduras, podemos pinchar la patata con un tenedor para cerciorarnos de que esté hecha) retiramos del fuego, añadimos los quesitos y trituramos con la batidora.

Si antes de batir todo veis que en la olla hay mucha agua de cocción y no queréis que os quede la crema demasiado líquida, podéis retirar un poco en un bol antes de triturar y reservarla por si luego tenéis que añadirla.

Probamos, rectificamos de sal si es necesario y servimos caliente.

- Hay gente que pela el calabacín porque dice que la piel amarga. Yo siempre los hecho sin pelar y nunca me ha dejado sabor amargo, además de que en la piel tiene muchas propiedades que si la desechamos, las perdemos. Además gracias a la piel, la crema tiene un colorcito verde muy apetecible.

14 ene. 2014

Tostadas noruegas

Para un desayuno contundente, una comida ligera o una cena improvisada, estas tostadas noruegas son una buena solución. Incluso si las ponemos a modo de canapés, pueden servirnos para alguna cena informal con amigos o para una visita sorpresa en la que no sabes muy bien que sacar a la mesa.



La "receta" me la dio una amiga, que no es noruega (aunque lo parece) y es muy sencilla de elaborar.

Para cuatro tostadas noruegas necesitamos:

- 4 rebanadas de pan de molde sin gluten (en este caso he utilizado el pan de molde marca Hacendado, que de momento es el que más me gusta)
- 4 lonchas de salmón ahumado (por norma general los ahumados son aptos, pero es mejor asegurarnos de que no lleven gluten)
- 2 huevos
- 100 ml de nata para cocinar (lo mismo os digo que con el salmón, cercioraros que sea apta)
- Una pizca de eneldo
- Sal
- Aceite de oliva

Cascamos los huevos y ponemos su contenido en un bol, junto con la nata y una pizca de sal. Mezclamos un poco todo, sin necesidad de batirlo pero sí que quede un poco homogéneo. En una sartén ponemos un chorrito de aceite y cuando esté caliente, vertemos la mezcla de huevos y nata y removemos hasta formar un revuelto. Reservamos.

Ponemos las rebanadas de pan de molde a tostar (en tostadora, sartén, plancha,... como queráis) y una vez tostadas las sacamos a un plato donde vayamos a servirlas.

Disponemos una loncha de salmón ahumado sobre cada rebanada de pan tostado, y distribuimos el revuelto de huevos por encima. Espolvoreamos un poco de eneldo por encima y servimos.

9 ene. 2014

Costillas al horno con miel y mostaza

Esta receta es una variante de las costillas con salsa barbacoa que publiqué hace un tiempo. Lo único que cambia es la salsa con la que impregnamos las costillas, que en este caso es una mezcla de miel con mostaza, pero la elaboración de las costillas al horno es la misma, que como ya comenté, para que queden jugosas uso la técnica del papillote



Para hacer costillas al horno con miel y mostaza vamos a necesitar:
  • 1 costillar de cerdo 
  • 1 cucharada de mostaza (en este caso he utilizado mostaza a la antigua de la marca Hacendado, que viene etiquetada sin gluten)
  • 1 cucharada y media de miel
  • Aceite de oliva
  • Sal

Ponemos un poquito de sal por ambos lados a la costilla. Preparamos una lámina de papel de aluminio en la bandeja del horno lo suficientemente grande para que nos quepa el costillar (y nos sobre papel por todos los lados) y ponemos un chorrito de aceite de oliva. Si la tira de costillas es demasiado larga y no nos cabe, partimos por la mitad el costillar, y ponemos un trozo encima del otro.

Cogemos otro trozo de papel de aluminio y cubrimos las costillas. Hacemos coincidir los bordes con el trozo de papel de debajo y doblamos todos los lados hasta que nos quede un paquete bien cerrado y estanco, para que no se nos escapen los vapores y la carne se cueza bien con sus propios jugos.

Debe quedar un paquete más o menos como el de la foto



Metemos al horno precalentado a 180ºC de 1 hora y media a dos horas, dependiendo de lo magras que sean las costillas. 

Mientras se hornean, preparamos la mezcla de miel y mostaza, poniendo ambas en un bol y mezclando bien hasta que tenga una textura homogénea. Podemos probar y añadir uno u otro ingrediente a nuestro gusto. Reservamos.

Pasado el tiempo oportuno de horno, sacamos la bandeja y abrimos el paquete con cuidado de no quemarnos con el vapor.

Sacamos las costillas y con ayuda de un pincel o con el reverso de una cuchara sopera ponemos una capa de la mezcla de miel y mostaza y extendemos por ambos lados de la carne.

Ponemos las costillas ya embadurnadas extendidas sobre la bandeja y sin tapar, e introducimos de nuevo al horno, esta vez aumentando la temperatura a 220-250ºC el tiempo suficiente para que se doren y la miel haga costra.

Sacamos y servimos acompañadas de, por ejemplo, unas patatas gajo fritas.

8 ene. 2014

Premio Dardos y Feliz 2014

Antes de nada, y aunque el mes y el año lleven ya unos cuantos días estrenados, me gustaría felicitar el nuevo año a todos los que paséis por aquí. Espero que el 2014 sea un buen año para todos.

Y que mejor manera de empezar el año bloguero que con un premio, que recibo con mucha ilusión de parte de Marga y su directorio de blogs, webs y tiendas de interés celíaco Blogueando sin gluten. Desde aquí quiero agradecértelo y darte la enhorabuena por el trabajazo de recopilación que haces y que tanto nos ayuda.



El Premio Dardos es "un premio simbólico que se concede entre blogueros y que reconoce la dedicación, la creatividad y el esfuerzo de mantener un blog, así como la capacidad para transmitir valores personales, culturales y éticos. 

El propósito del premio es promover la confraternización entre blogueros, mostrando tu admiración y aprecio a las personas que publican los blogs que más te gustan.

Al aceptar el premio te comprometes a seguir unas normas:

- Mostrar la imagen del premio en tu blog.
- Mencionar y enlazar el blog que te ha otorgado el Premio Dardos.
- Entregar el galardón a otros 15 blogs, de modo que los Dardos sigan caminando por la Blogosfera."

Lanzo los dardos del premio a los siguientes 15 blogs sin gluten: