9 sept. 2013

Crepes sin gluten

Tras hacer limpieza de gluten en casa al ser diagnosticada, todavía no había entrado en mi cocina ninguna harina apta para poder hacer la masa de crepes que tanto nos gustan. El otro día compramos preparado panificable sin gluten y este fin de semana hemos podido usarlo.

Las masas siempre me han dado un poco de miedo porque me parecen un poco incontrolables, aún así en otros tiempos (cuando el gluten estaba de mi lado) hice pan con buenos resultados. Ahora bien, sin gluten la cosa se complica y mi miedo se multiplica por dos. Por eso en mi nueva aventura con las masas he optado por empezar a hacer crepes, que son sencillos y suelen quedar bien desde el primer intento.

Esta vez rellenas de carne, tomate y queso manchego, pero con chocolate están ummmmm!!!!


He usado la receta de mi novio que según él nunca falla (años de estudiante alimentado sólo de crepes le abalan, todo un maestro crepero), que es muy sencilla, y aunque las medidas son un poco a ojo os pongo las cantidades aproximadas. 

Para cuatro crepes medianos (de unos 20 cm de diámetro que es lo que mide nuestra sartén crepera) necesitamos:

- 1 huevo mediano
- 1 vaso de leche (yo uso desnatada)
- 1 cucharada de tamaño café de levadura química (yo uso marca Mercadona que está etiquetada sin gluten)
- 1 pizca de sal
- 60-70 gr de preparado panificable sin gluten (usé el de la marca Epsilon)
- Un poco de mantequilla (comprobar que sea apta)

Ponemos en el vaso de la batidora el huevo, la leche, la levadura química, el pellizquito de sal y el preparado panificable. Lo mezclamos bien con las barillas, hasta que quede una masa homogénea; A mí me quedó un poco semilíquida con una textura como de mousse gelatinosa. Si veis que os queda muy espesa podéis añadir un poco de leche, y si por el contrario, os queda demasiado líquida podéis añadir una pizca de harina (si habéis hecho alguna vez crepes os daréis cuenta de que no queda una masa igual de manejable que la de con gluten, pero con un poco de maña y paciencia podremos con ella). Si no tenéis barillas, podéis usar la batidora normal o hacerlo a mano.

Una vez que tenemos la masa, preparamos la sartén. Que no sea muy grande (cuanto más grande el crepe más difícil de manejar) y sobre todo que sea antiadherente, para que no se nos quede pegada la masa. Untamos el fondo de la sartén con mantequilla (una capa finita nada más, no hace falta embadurnarla) y la ponemos al fuego. Cuando esté caliente echamos masa suficiente para que cubra el fondo y con ayuda de una espátula la vamos repartiendo de forma uniforme (con paciencia y con cuidado de que no nos queden huecos sin masa) y la cocinamos a fuego medio. Cuando notemos que los bordes están cocinados, le damos la vuelta con ayuda de la espátula y la dejamos que se cocine por el otro lado. Y así con todas.

Foto del proceso. Esta fue la primera, de ahí que tenga un aspecto "brilloso" debido a la mantequilla


Si entre una y otra crepe notamos que se nos pegan, volvemos a poner un poquito de mantequilla en el fondo.

Las acompañamos de lo que más nos guste y a disfrutar!. Como soy más de salado que de dulce las rellené de carne picada con salsa barbacoa, tomate fresco y queso manchego, pero reconozco que con helado y sirope de chocolate están para morirse de ricas.

Lo más difícil para mí fue repartir la masa de forma uniforme por toda la superficie de la sartén. Al estar acostumbrada a la otra masa de crepe con gluten (que es echarla a la sartén y ella solita se extiende, sólo hay que mover la sartén un poquito) al principio me costó, pero como he dicho, con un poco de maña con la espátula y paciencia se consigue un buen resultado.

¿Que tal vuestra experiencia con las harinas sin gluten? ¿Habéis notado mucha diferencia en las masas o las tenéis más que dominadas?

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