1 jul. 2013

Oreja de cerdo a la plancha con ajo y perejil

Como dicen, del cerdo hasta los andares. Aunque a mucha gente ciertas partes del cerdo, como en este caso las orejas, consideradas "despojo" o "casquería" les echa mucho para atrás, en mi tierra, y más concretamente en mi casa, la oreja de cerdo está presente en muchos platos, como por ejemplo, acompañando un plato de alubias, en las barbacoas donde nunca falta, y como no, de vez en cuando y sin abusar, en casa hecha de esta manera que ahora os cuento, cocida, a la plancha y con ajo y perejil.

Me han comentado en alguna ocasión que ya venden la oreja cocida y cortada al vacío, incluso ya adobada, pero como no sé si estas preparaciones industriales son aptas para celíacos, yo prefiero comprarla tal cual para poder prepararla a mi gusto y con la seguridad de hacer un plato sin gluten. En Albacete nunca he tenido problema en encontrarla en las carnicerías, es un producto que se consume, pero aquí en Alicante me es muy difícil dar con ellas, sólo bajo encargo y no en todos sitios. A si que aprovecho mis visitas a La Mancha para surtirme de ellas, las congelo bien limpias y las voy sacando del congelador conforme las voy necesitando. 



La receta en sí es muy sencilla, sólo necesitamos 1 o 2 orejas de cerdo, sal, ajo, perejil y aceite de oliva. Yo utilizo dos orejas para dos personas (sobre todo si son pequeñas), pero es porque normalmente las hago como plato principal del mediodía acompañado de ensalada y a mi chico le chiflan. Pero a veces suele sobrar porque la verdad es que llena bastante.

Primero lavamos bien las orejas debajo del chorro de agua hasta que queden bien limpias, y si es necesario les quemamos los pelillos. Las ponemos en una olla, cubrimos con agua un par de dedos por encima, añadimos un pellizco de sal y las ponemos a cocer durante hora y media o dos horas con la tapa puesta, hasta que queden tiernas. Si tenéis olla express ya sabéis que va mucho más rápido y en cuestión de minutos las tenéis listas (a mi es que esta olla me da pánico, a pesar de tener una no la utilizo). Las sacamos, escurrimos y las cortamos a trozos pequeños o a tiras, yo prefiero a tiras.
Preparamos un majado de ajo y perejil con una pizca de sal, y cuando está bien triturado le ponemos un chorrito de aceite de oliva y mezclamos bien. 
Untamos la plancha con un poco de aceite, y cuando esté bien caliente, ponemos la oreja para que se tueste, primero por un lado y luego por el otro. Cuidado en este paso porque suele salpicar mucho, por lo menos a mí me pasa. Cuando la tengamos lista, le ponemos el ajo y perejil triturado por encima y servimos.

Como he dicho, es un plato que hago de vez en cuando, no conviene abusar de él porque la oreja es más o menos mitad cartílago mitad grasa, pero acompañada con una ensalada variada, para compensar un poco el aporte de grasa, nos encanta. 

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