29 abr. 2013

Pollo al chilindrón

El pollo al chilindrón me encanta porque es un guiso poco complicado y permite comer el pollo, sobre todo la pechuga que puede resultar un tanto insípida, en una salsa sencilla que le da mucho sabor. Aunque podemos utilizar cualquier parte del pollo para esta receta, suelo utilizar la pechuga porque de esta manera queda muy jugosa y nos evita tener que estar quitando huesos a la hora de comer, buena idea si tenéis niños o si sois de los que tenéis que comer en tupper por cuestión de horarios en el trabajo.



Ingredientes para dos personas:
  • Dos pechugas de pollo enteras, sin filetear
  • 80 - 100 gr de jamón serrano en dados
  • 1/2 pimiento verde
  • 1/2 pimiento rojo
  • 3 tomates maduros
  • 1 cebolla pequeña
  • 1 diente de ajo
  • 1 vaso de vino blanco
  • Sal
  • Aceite de oliva

En una olla ponemos de 4 a 6 cucharadas de aceite, hasta que se cubra el fondo. Cuando esté caliente echamos las pechugas de pollo cortadas en trozos medianos y previamente saladas. Cuando estén doradas las sacamos a un plato donde las reservaremos.
En el mismo aceite doramos el jamón, y lo sacamos al mismo plato de las pechugas, reservamos.
Picamos la cebolla y el ajo y los incorporamos a la misma olla, y dejamos pochar en el mismo aceite durante unos minutos. Agregamos los pimientos cortados en trozos (yo los hago trozos grandes para que mi chico los pueda retirar ya que no le gustan) y los tomates rallados.
Después de unos minutos añadimos el pollo y el jamón que teníamos reservados, removemos bien e incorporamos el vaso de vino. Dejamos cocer durante unos 25 minutos, hasta que el pollo se termine de cocinar, se evapore el caldo y la salsa quede espesa.
Servimos y acompañamos con unas patatas fritas.

25 abr. 2013

Mi primer bocadillo sin gluten

La semana pasada miré el calendario, conté días, semanas, y sí... ¡llevaba ya tres meses con la dieta sin gluten! ¡Tres meses!. Cada día estoy mejor y veo que al final no ha sido tan tan tan difícil y que a pesar de mis expectativas cuando empecé, no he metido casinada la pata.

El cuerpo me pedía celebrarlo, era algo así como un trimesversario y me apetecía darme un capricho. En estos tres meses he llevado una dieta sana basada básicamente en carnes, pescados, verduras, legumbres y arroz, excluyendo todo tipo de panes, pastas, bollería, galletas y sólo he comprado espaguetis de maíz que he comido en una ocasión. A si que me permití el "antojo" de comprarme una barrita de pan sin gluten para hacerme un buen bocata (a 1,60€ la baguette en una casa de dos personas, un sólo sueldo mileurista y alquiler y facturas varias que hay que pagar sí o sí, el pan se convierte a veces en "capricho") es lo que me pedía el cuerpo, y puesto que soy más de salado que de dulce, prefiero bocadillo a bizcocho.

El pan que compré fue la baguette de Beiker, no sé si es el mejor, pero si el único pan sin gluten que encontré en el supermercado Mercadona al que suelo ir a comprar. 
Me dispuse a hacer el bocadillo. Para empezar puedo decir que entre la pérdida de práctica y las ansias que me consumían, al coger la baguette la rompí. Y es que hasta ese momento no fuí consciente de que estaba tratando con otra especie de pan totalmente diferente a la habitual de tiempos anteriores. El pan es bastante frágil, endeble, se rompe casi casi sólo con mirarlo. Teniendo esto en cuenta y leyendo las instrucciones lo tosté en una sartén (dado que el horno tarda mucho en coger temperatura y la tostadora está hasta arriba de gluten, prohibido acercarse). El pan cogió consistencia una vez tostado y me puse a rellenar con jamón y queso, soy una clásica.



Llegó la hora de hincar el diente. El paladar se puso en marcha. ¿Veredicto? Pan un pelín dulce, con sabor como a bollito o a pan de leche(1). La verdad, me esperaba algo peor dado su aspecto chicloso. Después de tres meses de abstinencia bocadillera me supo a gloria. Con lo que me sobró (lo racioné para disfrutarlo dos veces) me hice al día siguiente unas tostadas con tomate ¡como las echaba de menos!.




Conclusiones: Tostado gana en consistencia, sin tostar no lo termino de ver muy apetecible. Queda pendiente probarlo en más ocasiones y otras marcas para ir acostumbrando al paladar. 

¿Y vosotr@s, habéis probado este pan?¿os ha gustado?¿Qué otros panes me recomendaríais?

(1) Contrastado con mi compañero de vida (y penas varias). Él no es celíaco, come pan del "normal" pero tengo muy en cuenta su opinión porque yo estoy bastante desentrenada en antiguos sabores paneros y demás.