22 dic. 2013

Ya llegó la Navidad...

En mi casa la Navidad siempre comenzaba oficialmente hoy, 22 de Diciembre, el día del Gordo, aunque el árbol y el belén estuvieran puestos desde principios de mes y mi madre tuviese ya un arsenal de turrones y mazapanes comprados en la despensa. 
A si que, aunque ya lleve más de un mes con el "espíritu navideño" en modo ON, hoy doy por inaugurada la Navidad en el blog con mis mejores deseos para todos.



Estas serán mis primeras navidades sin gluten ayayayayayyyy!! miedo me da, y además del típico christmas navideño, este año también he enviado a mis seres queridos un enlace a este artículo titulado "Siente a un celíaco en su mesa de Navidad" que me ha parecido magnífico.

2 dic. 2013

Tommy Mel´s sin gluten

El pasado sábado fuimos a Tommy Mel´s, un classic diner americano de aire años 50, que cuenta en su carta con platos para celíacos, concretamente fuimos al que está situado en el centro comercial L´Aljub en Elche. 

Ya había estado mirando la carta sin gluten en su página web y aunque no es muy extensa comparada con la carta normal, tienen algo de variedad en hamburguesas, sandwiches, milkshakes,..  había que probarlo.

La ambientación está muy conseguida, el mobiliario, los uniformes de los camareros, y sobre todo la música te llegan a transportar a la época y casi casi te hacen creen que estás en medio de la película Grease.

En cuanto nos sentamos avisé al camarero de que era celíaca para que me indicara lo que podía comer, y me trajo una carta a parte con los platos específicos para celíacos



Yo pedí la Boogie Burguer y unas patatas fritas normales aparte (la hamburguesa la ponen sola). Las patatas estaban muy crujientes pero comparadas con las que pidió mi chico (de la carta normal, llevaban queso y bacon) eran bastante sosainas. La hamburguesa estaba muy rica, gordita y jugosa, y aunque el pan se empalagaba un poco (como cualquier otro pan sin gluten) en conjunto estaba muy buena. 



Al final me quedé con ganas de probar alguno de sus batidos, servidos en un gran vaso, pero acabé bastante llena y no quería pasar el resto de la tarde hinchada, a si que lo dejamos para otro día que pasaremos por allí a merendar. 

En resumen, aunque la oferta de platos sin gluten no sea muy extensa, se agradece ir a un sitio y poder pedir sin complicaciones, la comida está bien, los precios son aceptables, y en nuestro caso, la camarera que nos tocó era muy maja y muy atenta. 

28 oct. 2013

Pastel de verduras

Comer verduras no tiene porqué ser aburrido y monótono. Con la cantidad de hortalizas y verduras que tenemos a nuestra disposición y las mil formas que hay de prepararlas, nunca me canso de cocinarlas y de comerlas. Hace un tiempo hice este pastel de verduras y el resultado me encantó.



Los ingredientes que vamos a necesitar son:
  • 3 zanahorias 
  • 1 calabacín pequeño
  • 100 gr de judías verdes finas
  • 1 cebolla
  • 1 puerro
  • 4 huevos grandes o 5 medianos
  • 200 ml de nata para cocinar sin gluten
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen

Picamos la cebolla y el puerro (sólo la parte blanca bien lavada) lo más fino posible. En una sartén amplia ponemos a calentar dos cucharadas de aceite de oliva, incorporamos la cebolla y el puerro con un pellizco de sal y dejamos que se vayan pochando.

Cortamos el calabacín en dados pequeños, incorporamos a la sartén con la cebolla y el puerro y pochamos todo hasta que esté hecho.

Ponemos a cocer las judías verdes cortadas en trocitos e incorporamos las zanahorias también cortadas en cuadraditos pequeños, durante unos 6-8 minutos o hasta que estén cocidas a nuestro gusto.
Escurrimos e incorporamos a la sartén con el resto de ingredientes, mezclamos y salteamos hasta que pierdan el agua que les pueda quedar de la cocción. Es importante que las verduras pierdan bien el agua para que no la suelten cuando estén en el horno y se nos "encharque" el pastel.

Batimos los huevos, añadimos la nata y una pizca de sal y mezclamos. Por último incorporamos todas las verduras de la sartén y envolvemos bien para que quede homogéneo.

En un molde tipo plum cake alargado (yo utilicé uno de aluminio desechable) que habremos embadurnado bien de aceite en las paredes interiores y el fondo del molde, vertemos la mezcla.

Metemos al horno precalentado a unos 180ºC durante unos 40 - 50 minutos.

Sacamos, dejamos enfriar y desmoldamos. Podemos servirlo frío o templado, como acompañamiento de carnes o pescados, o simplemente con un poco de mayonesa está riquísimo.
Tambíén se puede utilizar otra combinación de verduras (guisantes, espárragos,...) las que más nos gusten o estén de temporada e ir variando.


14 oct. 2013

Mac 'n' cheese sin gluten

O lo que es lo mismo, macarrones con queso al estilo americano. Tenía muchas ganas de probar este plato tan americano, pero no terminaba de encontrar la pasta típica con el que se suele hacer. Hasta que hace unas semanas tuve la suerte de llegar a tiempo a una de esas ofertas de productos para celíacos a 1€ que lanza Carrefour, y entre esos productos estaban los "pipette" de la marca SamMills, que se parecen bastante a los "elbow" de los macaroni and cheese.
Recetas y maneras de hacerlos hay muchas, pero después de investigar por internet me decidí por esta receta del blog Las recetas de Marichu, que cogí como base y adapté para poder hacerlos para dos personas y sin gluten.


Los ingredientes que vamos a necesitar son:
  • 150 gr de pasta sin gluten, en este caso utilicé los macarrones pipette de Sam Mills
  • 20 gr de harina de arroz apta
  • 20 gr de mantequilla
  • 250 ml de leche (en mi caso desnatada)
  • 150 gr de queso cheddar apto
  • 30 gr de queso parmesano rallado que sea apto
  • Sal 
  • Pimienta

Ponemos una olla con agua abundante y sal al fuego, y cuando empiece a hervir, echamos la pasta y la dejamos el tiempo indicado en el paquete o hasta que estén a nuestro gusto, removiendo de vez en cuando para que no se peguen. Cuando estén cocidos, sacamos, escurrimos y reservamos.

Por otro lado preparamos una salsa bechamel muy clarita. En un cazo calentamos la mantequilla, y cuando esté derretida echamos la harina de arroz y removemos unos minutos para que se cocine la harina y pierda el sabor a crudo. Añadimos la leche y con ayuda de unas barillas removemos para que quede homogéneo y sin grumos. Añadimos sal y pimienta y cuando esté hecha mezclamos con el queso cheddar que habremos rallado previamente, hasta que se integren bien y quede una salsa de queso uniforme.

Mezclamos la mitad de la salsa con los macarrones para que se impregnen bien, los ponemos en una fuente que podamos meter al horno, y vertemos el resto de la salsa bechamel con queso por encima. Ponemos el queso parmesano rallado por la superficie y metemos al horno durante unos minutos para que gratinen. Yo este paso del gratinado me lo tuve que saltar porque justamente ese día me dí cuenta de que el gratinador del horno no funciona y como podéis ver en las fotos la superficie se quedó como estaba, sin tostar. Pero lo suyo es que quede dorada, incluso un poco quemadita.

30 sept. 2013

Hummus

O paté de garbanzos, plato muy típico de Oriente Medio y últimamente muy conocido también por el resto del mundo. Hay muchas maneras de hacerlo, añadiendo o quitando ingredientes, pero lo que no puede faltar como base son los garbanzos cocidos.
A mí me encanta y desde que lo descubrí he probado a hacerlo de diferentes formas. Normalmente lo suelo hacer sin tahini, al principio porque me costaba encontrarlo y ahora porque no tengo muy claro si esta pasta de sésamo tiene o no gluten (porque le echen o por contaminación cruzada). 
Con las cantidades que os pongo a continuación a mi me sale un hummus bastante resultón, muy rápido de hacer (si tenéis los garbanzos ya cocidos) y puro vicio.















400 gr de garbanzos cocidos (yo suelo usar los de bote ya cocidos de Mercadona, pero podéis cocerlos vosotros hasta que queden tiernos y listo)
1 diente de ajo (si os gusta fuertecito podéis echar dos)
1 cucharadita de comino
1/2 cucharadita de sal
Zumo de medio limón
Aceite de oliva (dos cucharadas soperas y otro chorreón para adornar una vez emplatado)
Pimentón dulce que sea apto (1 cucharadita y otro poco para adornar cuando esté emplatado)
1/2 vaso de agua (si habéis cocido los garbanzos vosotros, usamos el agua de cocción que le dará más sabor)

Si usáis garbanzos ya envasados, los lavamos bien bajo el chorro de agua del grifo y los dejamos escurrir.
Ponemos en el vaso de la batidora los 400 gr de garbanzos, el diente de ajo, el comino, la sal, el zumo de limón, 2 cucharadas soperas de aceite de oliva, 1 cucharadita de pimentón dulce y un poco de agua (no todo el medio vaso, reservamos un poco y vamos añadiendo conforme vayamos necesitando).

Trituramos con la batidora hasta que nos quede una pasta homogénea. Si nos cuesta triturar porque está muy espesa, le vamos añadiendo el agua que tenemos reservada. La vamos probando por si tuviésemos que añadirle un poco más de sal para que quede a nuestro gusto.

Una vez que nos quede una textura uniforme, la servimos en un plato hondo o un cuenco, y con ayuda del reverso de una cuchara le hacemos unos surcos circulares a la superficie del paté. Ponemos un chorreón de aceite de oliva y espolvoreamos con pimentón dulce la superficie.



Podemos servirlo con pan tostado, bastones de verduras (zanahorias, apio, pepino,...), pero en casa como más nos gusta es con tortitas de maíz fritas, en plan dipeo.

23 sept. 2013

Lasaña de calabacín y ternera

Dicen que la necesidad agudiza el ingenio. Como de escaseces en la cocina los celíacos sabemos bastante, si algo no se puede hacer a la manera "tradicional" se busca otra forma. A si que, como me ha pasado con esta receta, si no se encuentran placas de lasaña sin gluten, en lugar de lamentarme y quedarme sin comer lasaña, las sustituyo por láminas de calabacín y santas pascuas. Y oye, que al final el resultado ha quedado genial, más suave de sabor y mucho más light. Aprobado y confirmado por mi paladar y por el de mi chico, celíaco-consorte (que no celíaco real, pero si en funciones, el pobre).








Para hacerla necesitamos:

  • 500 gr de carne de ternera picada
  • 1 cebolla
  • aceite de oliva
  • sal y pimienta
  • 4 tomates pelados (yo utilicé de los de conserva enteros y sin triturar porque eran los que tenía pero podemos sustituir por tomate triturado)
  • 2 calabacines grandes (a poder ser de la misma longitud que la bandeja de horno donde vayamos a hacer la lasaña, para que coincidan)
  • 200 gr de queso mozarella rallado que sea apto
  • Orégano 

Pelamos y picamos la cebolla. Ponemos 3 cucharadas de aceite de oliva en una sartén, y cuando esté caliente ponemos la cebolla a pochar con una pizca de sal.

Cuando la cebolla comience a transparentar, añadimos la carne previamente salpimentada. Vamos removiendo para que la carne se cocine bien de forma homogénea.

Trituramos los tomates con la batidora. Cuando la carne de ternera coja color y deje de estar cruda, añadimos los tomates triturados. Mezclamos bien y dejamos cocinar a fuego medio hasta que el tomate pierda el agua y quede una salsa de carne espesa. Una vez terminada, podemos probarla y rectificar de sal si fuese necesario. Reservamos.

Por otro lado, lavamos los calabacines, les cortamos los extremos y con ayuda de un cuchillo, o mejor con una mandolina, cortamos los calabacines longitudinalmente en láminas finitas de medio centrímetro más o menos. Ponemos un poco de sal en cada lámina y en una plancha caliente las asamos por ambos lados y cuando estén listas, las reservamos para montar la lasaña.

Para montar la lasaña, primero ponemos un chorrito de aceite en el fondo de la bandeja donde vayamos a montarla. Ponemos láminas de calabacín suficientes para cubrir el fondo, encima extendemos salsa con carne, después una capa de queso mozarella, y volvemos a poner otra capa de calabacín, pero esta vez los ponemos hacia otro lado,  intentando hacer una especie de entramado, para que la lasaña tenga más consistencia y cuando la sirvamos no se nos vuelque.

Primera capa de calabacín

Después de poner salsa de carne y queso, ponemos la segunda capa de calabacín, dispuestos hacia otro lado

Tras otra capa de carne y queso, la tercera capa de calabacín dispuesta como la primera, y así sucesivamente

Vamos poniendo capas de calabacín, salsa de carne, queso, capa de calabacín, salsa .... hasta que se nos acaben los ingredientes, y acabamos poniendo una buena capa de queso mozarella por la superficie final.
Metemos al horno precalentado a 180-200ºC durante unos 15-20 minutos.

Es importante que la salsa de carne quede bastante espesa y los calabacines los asemos en la plancha para que se cocinen y pierdan agua, porque así la lasaña no tendrá que estar tanto tiempo en el horno (al estar todos los ingredientes cocinados) y no nos saldrá tan aguada (tener en cuenta que el calabacín tiene un contenido muy alto en agua y si no lo suelta en la plancha lo soltará en el horno y nos aguará la lasaña).

19 sept. 2013

Asuntos celíacos. Septiembre.

Hoy no hay receta, pero hay fiesta - popurrí de links que tratan de asuntos celíacos propios y ajenos. Espero que os guste y os resulte entretenido. Allá va:

 Para el que todavía no lo sepa, Marga creó hace unos meses un blog - directorio llamado blogueando sin gluten donde va recopilando blogs y webs de interés para celíacos. Me parece una idea muy interesante y muy práctica y que puede servir de mucha ayuda para todos los celíacos. Cuando entréis en su blog veréis que está muy ordenado por temáticas y que es muy fácil navegar por él. Desde aquí, un aplauso por su labor recopilatoria.

 Y otro aplauso para Patricia que con este post-protesta, se puede decir más alto pero no más claro. Los celíacos somos intolerantes al gluten pero hay personas que son intolerantes sin más, intolerantes a las necesidades, enfermedades y sufrimientos ajenos, y que tienen muchísima falta de empatía con los demás ¡hombreya!

 Lo que daría por poder ir al Feststadl Aschheim este fin de semana, el Oktobertfest para celíacos. ¿Para cuando uno en España?.

 Los Hospitales, esos lugares donde vas a que te curen (o como decía mi abuelo, a que te "arreglen"), o por lo menos a que no te pongan peor de lo que estás... entonces, ¿alguien me explica porqué luego ocurren cosas como esta que le pasó a Celia de Historias celíacas y sobre todo esta a Pece de dulCEliaquía (esta historia me ha dejado temblando)?

 Interesante esta iniciativa del blog Singluten.com, ¿Quién se anima?.

 En la web de Consum tienen un planificador semanal de recetas. Lo bueno es que el planificador tiene la opción de adaptar las recetas a sin gluten (marcando el sí en necesidades específicas arriba a la izquierda, y luego eligiendo sin gluten en las opciones que te da) y además se puede imprimir. Es una buena opción para cuando estamos hasta el gorro de pensar qué hacer de comer.

 Alguien que tenga a un celíaco cumpleañero cerca y no sepa qué regalarle ¿Qué tal un desayuno celíaco? Seguro que le gusta y te lo agradecerá de corazón. A mi me parece un regalazo. Mi cumpleaños es en noviembre, por cierto ;))

♥ Podéis descargaros en formato PDF o leer on - line el libro titulado "Enfermedad celíaca y sensibilidad al gluten no celíaca" de los doctores Luis Rodrigo y Amado Salvador Peña.

 Y para terminar, una de vivencias personales. El mes pasado tuve mi primera boda sin gluten. Fue en el restaurante Bellavista de Gijón, y aunque el menú pude comerlo entero sin problemas (excepto salsas) y me cambiaron el coulant de chocolate del postre por otra cosa (os dejo una foto más abajo, el postre era bastante monotemático pero ¡rico, rico! y bien presentado), se olvidaron por completo de mí en los aperitivos (que duraron desde las 19 a las 21.30 horas) en los que no pude comer nada porque todo eran canapés y el jamón que traían venía encima de otros embutidos que no me aseguraron que pudiese comer. Me dijeron que es que no avisaron que había un celíaco en los aperitivos (O-O ojiplática me quedé ¿contaron conmigo en la cena pero no en el aperitivo o esto como va?). En fin, que aguanté como pude a base de cocacolas varias (teniendo en cuenta que comí a las 14h), y mientras los demás se ponían ciegos a zampar a mí me dio tiempo a pensar muuuucho y me acordé de este post de celiaquitos. Cuando llegamos a la mesa, y yo devoré el primer plato todos estaban hinchados y hacían mohínes mientras apartaban cosas con el tenedor y suspiraban aquello de "Uffff, estoy llenísimo/a".
El momento más curioso: la cara que se les quedó a todos mis compañeros de mesa (no conocía a nadie, excepto a mi novio) cuando el camarero me cambió el pan por un plato de plan sin gluten tostado, y el coulant (que me sirvieron por equivocación) por el postre sin gluten. Tuve que aclarar que era celíaca porque empecé a notar miradas raras. La chica sentada a mi lado, con la que estuve hablando casi toda la noche me dijo 'Ah, vale, pensaba que eras de esas chicas "delicaditas" a las que no les gusta nada'.
El momento menos gracioso: Cuando los chicos de la mesa de al lado, que iban como cubas (ya antes de cenar, porque se pusieron finos en el aperitivo, ese que yo ni probé), empezaron a tirar cosas a las demás mesas. ¿y a qué no adivináis que tiraban? Trozos de panecillo ¡Grrrrrrrrrrrr! A punto estuvieron en más de una ocasión de colármelo en el plato. En fin, en Octubre tengo otra boda, ¡a ver como se da esta vez!

¡He aquí el postre, oda a la manzana! Aunque lo veáis con un color pocho, es culpa de la cámara del móvil. La verdad es que estaba bastante bueno y la presentación me gustó.

16 sept. 2013

Costillas al horno con salsa barbacoa

Como ya comenté en esta receta de mazorcas de maíz, últimamente utilizo mucho la técnica del papillote. En esta receta que comparto hoy, al hacer las costillas de esta manera conseguimos que queden muy jugosas, la carne se deshaga y se desprenda del hueso muy fácilmente.



Para hacer costillas al horno con salsa barbacoa para dos personas vamos a necesitar:
  • 1 costillar de cerdo (suficiente para dos personas, pero si sois de más comer, uno por persona)
  • Salsa barbacoa, podéis hacerla casera o comprarla. En este caso yo utilicé la salsa barbacoa de Mercadona que es apta para celíacos 
  • Sal
  • Aceite de oliva

Ponemos un poquito de sal por ambos lados a la costilla. Preparamos una lámina de papel de aluminio en la bandeja del horno lo suficientemente grande para que nos quepa el costillar (y nos sobre papel por todos los lados) y ponemos un chorrito de aceite de oliva. Si la tira de costillas es demasiado larga y no nos cabe, partimos por la mitad el costillar, y ponemos un trozo encima del otro.

Yo parto el costillar por la mitad (mi bandeja es pequeña y no cabe entero) y pongo un trozo encima del otro (haciendo coincidir la curvatura) y después empaqueto


Cogemos otro trozo de papel de aluminio y cubrimos las costillas. Hacemos coincidir los bordes con el trozo de papel de debajo y doblamos todos los lados hasta que nos quede un paquete bien cerrado y estanco, para que no se nos escapen los vapores y la carne se cueza bien con sus propios jugos.

Quedará un paquetito más o menos así


Metemos al horno precalentado a 180ºC de 1 hora y media a dos horas, dependiendo de lo magras que sean las costillas. 
Pasado este tiempo, sacamos la bandeja y abrimos el paquete con cuidado de no quemarnos con el vapor.
Sacamos las costillas y con ayuda de un pincel o con el reverso de una cuchara sopera ponemos una capa de salsa barbacoa y extendemos por ambos lados de la carne.
Las ponemos extendidas sobre la bandeja e introducimos de nuevo al horno, esta vez aumentando la temperatura a 220-250ºC el tiempo suficiente para que se doren y la salsa barbacoa haga costra.
Sacamos y servimos con unas patatas fritas y una ensalada.

12 sept. 2013

Mazorcas de maíz al horno

Las mazorcas de maíz me recuerdan a las barbacoas de verano y a mi querida Feria de Albacete, con sus puestos de panochas asadas. Este año, que ni he podido hacer barbacoa y me temo que no pisaré la Feria, no quería quedarme sin probar las mazorcas asadas. A si que, el otro día en el supermercado compré dos para hacerlas en casa. 

Venden muchos tipos de maíz dulce, pero en "formato mazorca" las he visto cocidas (envasadas al vacío) y crudas. Yo compré las crudas, porque están menos procesadas y así las puedo hacer a mi gusto.



Las hice al papillote, últimamente me gusta mucho cocinar con esta técnica, porque no es necesario añadir nada para que se cocinen los alimentos y los sabores quedan muy intensos. Además es muy sencillo. Con papel de aluminio hacemos unos paquetitos independientes con cada mazorca, y le cerramos bien los extremos para que quede lo más estanco posible. Algo parecido a esto:



Metemos los paquetes al horno a 200ºC durante unos 50 minutos - 1 hora. Pasado este tiempo, sacamos las mazorcas de maíz, con mucho cuidado de no quemarnos con el vapor que sale del interior del paquetito y listo, ya las tenemos cocinadas.



Las podemos servir así sin más. También podemos ponerle un poco de sal y pimienta, o podemos embadurnarlas de mantequilla cuando están calientes y pasarlas por la sartén para que doren un poco más y cojan el sabor. Me parecen un acompañamiento perfecto para hamburguesas o platos de carne, y así variamos un poco de las típicas patatas fritas.

9 sept. 2013

Crepes sin gluten

Tras hacer limpieza de gluten en casa al ser diagnosticada, todavía no había entrado en mi cocina ninguna harina apta para poder hacer la masa de crepes que tanto nos gustan. El otro día compramos preparado panificable sin gluten y este fin de semana hemos podido usarlo.

Las masas siempre me han dado un poco de miedo porque me parecen un poco incontrolables, aún así en otros tiempos (cuando el gluten estaba de mi lado) hice pan con buenos resultados. Ahora bien, sin gluten la cosa se complica y mi miedo se multiplica por dos. Por eso en mi nueva aventura con las masas he optado por empezar a hacer crepes, que son sencillos y suelen quedar bien desde el primer intento.

Esta vez rellenas de carne, tomate y queso manchego, pero con chocolate están ummmmm!!!!


He usado la receta de mi novio que según él nunca falla (años de estudiante alimentado sólo de crepes le abalan, todo un maestro crepero), que es muy sencilla, y aunque las medidas son un poco a ojo os pongo las cantidades aproximadas. 

Para cuatro crepes medianos (de unos 20 cm de diámetro que es lo que mide nuestra sartén crepera) necesitamos:

- 1 huevo mediano
- 1 vaso de leche (yo uso desnatada)
- 1 cucharada de tamaño café de levadura química (yo uso marca Mercadona que está etiquetada sin gluten)
- 1 pizca de sal
- 60-70 gr de preparado panificable sin gluten (usé el de la marca Epsilon)
- Un poco de mantequilla (comprobar que sea apta)

Ponemos en el vaso de la batidora el huevo, la leche, la levadura química, el pellizquito de sal y el preparado panificable. Lo mezclamos bien con las barillas, hasta que quede una masa homogénea; A mí me quedó un poco semilíquida con una textura como de mousse gelatinosa. Si veis que os queda muy espesa podéis añadir un poco de leche, y si por el contrario, os queda demasiado líquida podéis añadir una pizca de harina (si habéis hecho alguna vez crepes os daréis cuenta de que no queda una masa igual de manejable que la de con gluten, pero con un poco de maña y paciencia podremos con ella). Si no tenéis barillas, podéis usar la batidora normal o hacerlo a mano.

Una vez que tenemos la masa, preparamos la sartén. Que no sea muy grande (cuanto más grande el crepe más difícil de manejar) y sobre todo que sea antiadherente, para que no se nos quede pegada la masa. Untamos el fondo de la sartén con mantequilla (una capa finita nada más, no hace falta embadurnarla) y la ponemos al fuego. Cuando esté caliente echamos masa suficiente para que cubra el fondo y con ayuda de una espátula la vamos repartiendo de forma uniforme (con paciencia y con cuidado de que no nos queden huecos sin masa) y la cocinamos a fuego medio. Cuando notemos que los bordes están cocinados, le damos la vuelta con ayuda de la espátula y la dejamos que se cocine por el otro lado. Y así con todas.

Foto del proceso. Esta fue la primera, de ahí que tenga un aspecto "brilloso" debido a la mantequilla


Si entre una y otra crepe notamos que se nos pegan, volvemos a poner un poquito de mantequilla en el fondo.

Las acompañamos de lo que más nos guste y a disfrutar!. Como soy más de salado que de dulce las rellené de carne picada con salsa barbacoa, tomate fresco y queso manchego, pero reconozco que con helado y sirope de chocolate están para morirse de ricas.

Lo más difícil para mí fue repartir la masa de forma uniforme por toda la superficie de la sartén. Al estar acostumbrada a la otra masa de crepe con gluten (que es echarla a la sartén y ella solita se extiende, sólo hay que mover la sartén un poquito) al principio me costó, pero como he dicho, con un poco de maña con la espátula y paciencia se consigue un buen resultado.

¿Que tal vuestra experiencia con las harinas sin gluten? ¿Habéis notado mucha diferencia en las masas o las tenéis más que dominadas?

5 sept. 2013

Confitería Marqués sin gluten (Gijón)

Después de más de un mes sin aparecer por aquí, unas vacaciones cortas pero intensas, dos kilos menos sin hacer dieta, las vacaciones ahora me adelgazan y un buen resfriado de verano que aún arrastro y lo que me queda vuelvo a la carga. Hoy no hay receta sin gluten, pero si recomendación.
De paseo por Gijón descubrí una confitería que sería algo así como el Edén para los celíacos golosos... Chocolates, bombones, pasteles y tartas libres de gluten y de otros muchos alérgenos.





























La confitería estaba a dos pasos del hotel donde nos alojamos (concretamente en la calle Marqués de Casa Valdés nº 54) por lo que no me pude resistir a hacer dos visitas. La primera vez probé unos pasteles y unos bombones, que no llegaron ni a la foto, de lo buenos que estaban y de las ansias con que me los comí.
La segunda vez compré para llevar ya que salíamos rumbo Ribadesella, y me decidí por algunas cosas saladas, que tienen menos variedad, pero tienen y muy ricas.

Las fotos malísimas, pero el móvil no da más de sí



Unos bollos preñaos y unas empanadillas de bonito muy buenas, nada que envidiar a las elaboradas con gluten, y para equilibrar la balanza un brownie de chocolate espectacular y muy ligero.

Si os interesa podéis ver más en su página web y en su facebook, envían a toda España y me comentaron que en época de Navidad hacen dulces típicos de estas fechas y tienen mucha demanda. Yo desde luego lo tendré en cuenta cuando llegue el momento y me cueste encontrar algo para endulzarme las Pascuas.

Y vosotros ¿habéis hecho algún descubrimiento celíaco en las vacaciones? ¿Como ha sido vuestro retorno a la rutina?

30 jul. 2013

Cerrado por vacaciones

Quien dijo que este año no habría verano está claro que se equivocaba. Y no es que no me guste el verano, pero el calor (lejos del agua de piscina o playa) puede conmigo. Con estas temperaturas, a ver quien es el valiente que pone el horno en marcha o se mete en mi minicocina a darle a los fogones. Desde luego, yo no. Nada, nada... ensaladas, pollo a la plancha y gazpacho en vena, que parece que esté a dieta, y es que no me apetece otra cosa. ¿A vosotros también os pasa?.
Hoy me despido hasta Septiembre (aunque estaré compartiendo momentos en Instagram). Os deseo a todos que paséis un...

15 jul. 2013

Haciendo guacamole por primera vez

La salsa guacamole me enamoró desde el primer momento en que la probé, supongo que tendrá mucho que ver que los aguacates me vuelven loca. Y a pesar de que me encanta el guacamole y en casa "dippear" es el verbo que más usamos en el momento aperitivo, no había hecho nunca esta salsa de forma casera. 
Este fin de semana pasado llegó el momento. Con dos aguacates muy maduros en la nevera y con las ideas no muy claras de cómo se hace, busqué en youtube una videoreceta y encontré ésta:

No sé si es la receta más purista ni la más acertada, pero como tenía todos los ingredientes que indica, me pareció fácil de hacer y me gustó el resultado, me convenció y la hice. Y así es como quedó.



Sólo hice un par de variaciones con respecto a la receta del vídeo:
- Como no tengo chafaajos, el ajo lo majé en el mortero junto con la cayena.
- El tomate que utilicé era muy grande, por lo que sólo puse la mitad en el guacamole y la otra mitad, lo puse por encima (pelado y cortado a dados) junto con un chorrito de aceite.

Me encantó el resultado, un poco picante, pero no demasiado y la textura muy buena. Comimos con tortillitas de maíz (sin gluten de marca Hacendado) y al día siguiente aprovechamos que sobró un poco para acompañar unas pechugas a la plancha muy sosainas. 

9 jul. 2013

Espaguetti a la marinera sin gluten

La pasta, ese gran invento. El plato socorrido de los estudiantes, el que sabes que nunca falla con los niños, el plato de comida que te salva el mes sin subir mucho el precio de la compra... hasta que eres celíaco. Cuando eres celíaco, la pasta cuesta una pasta. Sí, señores. Con el puñado de céntimos con los que antes comprabas un kilazo de espaguettis con gluten que te salvaban más de tres comidas, ahora no te llega ni para un puñado de los de sin gluten. Y eso duele. Duele en el bolsillo y en el estómago también, porque sabes que a partir de ahora la pasta poquita y y de vez en cuando, y siendo una enamorada de ella, se hace muy cuesta arriba. 

Pero peor sería no tener a mano la opción de comprar pasta sin gluten y tener que renunciar a ella de por vida. Eso no, por los dioses, si pasa eso ¡que paren el mundo que me bajo!

De momento he probado dos marcas de pasta diferentes. Por un lado los espaguettis y hélices de maíz de Gallo, 500 gr a 2,15 €uros, precio que no varía vaya donde vaya. Son los que más he comprado porque son los únicos que tienen en mi supermercado habitual (¡Mercado-o-na, Merca-do-na!). 

Por otro lado, he probado los espaguettis y macarrones de maíz sin gluten de la marca SamMills en una de mis incursiones al Carrefour (¿os acordáis de aquella noticia de productos a 1€? Cuando llegué no quedaba nada, pero descubrí esta marca un poco más barata, medio kilo de pasta a 1 y pico €uros). Es la que he estado utilizando últimamente y me gusta. El otro día hice espaguetti a la marinera y hoy comparto la receta.



Para dos platos de espaguetti a la marinera sin gluten vamos a necesitar:

  • 200gr de espaguettis sin gluten, en este caso de maíz de la marca SamMills
  • 1 cebolla
  • 1 tomate grande maduro
  • 200 gr de mejillones
  • 100 gr de almejas
  • 6 langostinos
  • 150-200 gr de sepia
  • Un chorrito de vino blanco
  • Aceite de oliva
  • Sal

Comenzamos poniendo las almejas en un bol con agua fría y sal disuelta, al menos durante 30 minutos para que suelten la arenilla que les pueda quedar. Mientras limpiamos los mejillones.
Cuando tengamos todo limpio y preparado, ponemos en una olla grande los mejillones, las almejas, los langostinos, un chorrito de vino blanco y medio vasito de agua, tapamos y ponemos a cocinar. Cuando los mejillones y las almejas abran, retiramos del fuego y reservamos.

Por otro lado, pelamos y picamos la cebolla y la ponemos a pochar en una sartén junto a dos cucharadas de aceite de oliva y una pizca de sal. Rallamos el tomate, cortamos la sepia en trocitos y lo incorporamos a la cebolla cuando esté pochada. Dejamos cocinar hasta que se evapore el agua y el tomate quede espeso.

Sacamos los mejillones y las almejas de las conchas, pelamos los langostinos, los troceamos, y lo añadimos todo a la preparación anterior de la sepia y el tomate, junto con el caldito de cocer los moluscos (mejor lo colamos por si hubiese algún trocito de concha). Dejamos a fuego lento para que se integren los sabores y se reduzca la salsa mientras cocemos la pasta.

Una vez cocidos los espaguettis, escurrimos e incorporamos a la salsa. Mezclamos bien y servimos este rico plato de pasta sin gluten pero con mucho sabor a mar.

Podemos servir los mejillones y las almejas en sus conchas, queda mucho más vistoso, pero a mí personalmente me gusta más quitárselas porque resulta más cómodo de comer.

1 jul. 2013

Oreja de cerdo a la plancha con ajo y perejil

Como dicen, del cerdo hasta los andares. Aunque a mucha gente ciertas partes del cerdo, como en este caso las orejas, consideradas "despojo" o "casquería" les echa mucho para atrás, en mi tierra, y más concretamente en mi casa, la oreja de cerdo está presente en muchos platos, como por ejemplo, acompañando un plato de alubias, en las barbacoas donde nunca falta, y como no, de vez en cuando y sin abusar, en casa hecha de esta manera que ahora os cuento, cocida, a la plancha y con ajo y perejil.

Me han comentado en alguna ocasión que ya venden la oreja cocida y cortada al vacío, incluso ya adobada, pero como no sé si estas preparaciones industriales son aptas para celíacos, yo prefiero comprarla tal cual para poder prepararla a mi gusto y con la seguridad de hacer un plato sin gluten. En Albacete nunca he tenido problema en encontrarla en las carnicerías, es un producto que se consume, pero aquí en Alicante me es muy difícil dar con ellas, sólo bajo encargo y no en todos sitios. A si que aprovecho mis visitas a La Mancha para surtirme de ellas, las congelo bien limpias y las voy sacando del congelador conforme las voy necesitando. 



La receta en sí es muy sencilla, sólo necesitamos 1 o 2 orejas de cerdo, sal, ajo, perejil y aceite de oliva. Yo utilizo dos orejas para dos personas (sobre todo si son pequeñas), pero es porque normalmente las hago como plato principal del mediodía acompañado de ensalada y a mi chico le chiflan. Pero a veces suele sobrar porque la verdad es que llena bastante.

Primero lavamos bien las orejas debajo del chorro de agua hasta que queden bien limpias, y si es necesario les quemamos los pelillos. Las ponemos en una olla, cubrimos con agua un par de dedos por encima, añadimos un pellizco de sal y las ponemos a cocer durante hora y media o dos horas con la tapa puesta, hasta que queden tiernas. Si tenéis olla express ya sabéis que va mucho más rápido y en cuestión de minutos las tenéis listas (a mi es que esta olla me da pánico, a pesar de tener una no la utilizo). Las sacamos, escurrimos y las cortamos a trozos pequeños o a tiras, yo prefiero a tiras.
Preparamos un majado de ajo y perejil con una pizca de sal, y cuando está bien triturado le ponemos un chorrito de aceite de oliva y mezclamos bien. 
Untamos la plancha con un poco de aceite, y cuando esté bien caliente, ponemos la oreja para que se tueste, primero por un lado y luego por el otro. Cuidado en este paso porque suele salpicar mucho, por lo menos a mí me pasa. Cuando la tengamos lista, le ponemos el ajo y perejil triturado por encima y servimos.

Como he dicho, es un plato que hago de vez en cuando, no conviene abusar de él porque la oreja es más o menos mitad cartílago mitad grasa, pero acompañada con una ensalada variada, para compensar un poco el aporte de grasa, nos encanta. 

24 jun. 2013

Comiendo sin gluten en Tribeca (Alicante)

Desde que estoy diagnosticada, pocas-poquísimas han sido las veces que hemos salido fuera a comer o cenar. El otro día, aprovechando que fuimos al centro de Alicante a dar un paseo y ver las hogueras, nos pasamos por Tribeca a cenar. Tenía muchas ganas de probar este sitio y de comerme una hamburguesa con pan, y al fin lo conseguí. Y nos gustó tanto que al día siguiente después de la mascletá en la plaza Luceros regresamos a comer. 

El restaurante - hamburguesaría Tribeca está en la calle San Fernando 18. Tienen hamburguesas variadas, salchichas, bocadillos y sandwiches que puedes pedir con pan sin gluten, además de platos para picar y ensaladas, y tienen cerveza Ambar (para los celíacos cerveceros). Nos gustó mucho el ambiente del local, con mesas altas, decoración muy colorista y original, la música tranquila, y las camareras muy atentas y simpáticas.



El primer día que fuímos me pedí una hamburguesa de pollo, que me pusieron con patatas fritas (muy crujientes) y una coca-cola (gigante). La hamburguesa estaba buenísima, pero el pan estaba aún mejor, tierno por dentro y crujiente por fuera, una delicia de las que llevaba mucho tiempo sin probar. Si no tengo mal entendido el pan es obra de la panadería de José María



Al día siguiente repetimos, pero esta vez decidimos tomar algo de picoteo. Pedimos los nachos Tribeca, un pedazo de plato con nachos, chili con carne, guacamole, queso, jalapeños y tomate y cebolla picados...



...y otro plato de patatas fritas con bacon y queso para compartir.



La verdad es que acabamos llenísimos y muy satisfechos y sin duda volveremos a repetir. Muy recomendable tanto el ambiente como la comida, pero aún así voy a ponerle cuatro peros: 

1. Si pides algo con pan sin gluten te cuesta 1,50€ más. Entiendo que el pan sin gluten es más caro y que la manipulación de nuestra comida le da un añadido de esfuerzo y cuidado al plato, pero en la carta que tienen en internet no lo especifica, y yo fui tan contenta pensando que mi hamburguesa valdría igual, y al final se encareció un poco. 

2. No todos los platos para picar son aptos, sólo los 4 primeros de la carta, dos de nachos y dos de patatas, a si que no nos quedó más remedio que pedir uno de cada, pero eso sí, buenísimos y bastante grandes.

3. El ketchup y la mostaza que hay en cada mesa no sé si eran aptos, leí la etiqueta y no especificaba nada, por tanto no le puse a mi hamburguesa, a pesar de que soy muy salsera para estas cosas. Mea culpa, debí preguntar a la camarera, pero tenía tanta hambre que cuando llegó la hamburguesa se me olvidó todo.

4. Tienen postres caseros del día, a nosotros nos ofrecieron tarta de queso y otra más que no recuerdo, pero ninguna era apta, a si que me quedé sin postre. La camarera me dijo que habían tenido brownies sin gluten pero se habían acabado hacía poco, ¡me cachís! Supongo que durante las fiestas iría mucha gente a comer y los brownies están tan buenos que ¡no me extraña que volaran!

Después de tanto tiempo sin salir por ahí a tomar algo para mí encontrar este sitio ha sido como encontrarme un oasis en mitad del desierto. Para terminar os dejo este vídeo, veréis como se os hace la boca agua:


Tribeca Burger (maybe the best burger in Alicante) from Estudio Commonsense on Vimeo.

17 jun. 2013

Bacalao fresco con cebolla caramelizada (sin azúcar)

Confieso que no tengo ni idea de pescado, es mi gran desconocido en el "mundo alimentos". Sé que hay dos tipos de pescado, blanco y azul y tengo dos favoritos, el salmón y el lenguado, que son los que suelo comprar porque me gustan y los únicos que mi chico se come con ganas, pero poco más. En casa siempre hemos comido pescado. Mi madre lo cocina bastante variado, y cuando vivía en casapadres lo comía a menudo. En casa de mi chico es otro cantar; Su madre, encargada de cocinar en una casa con grandes detractores del pescado, lo hace casi siempre "camuflado" bajo capas de rebozado, salsas, fritos, guisos y demás artes del disimulo alimentario. O eso, o se lo tiran a la cabeza.

Mi "mieditis" a comprar algo que luego no sepa cocinar y la oposición de mi chico en el tema pescado hace que sea mi asignatura pendiente. Cuando voy a la pescadería me pongo hasta nerviosa, pensando como loca ¿quecomproquecomproquecompro? e intentando no caer en lo de siempre, que es, ante la duda, llevarme una sepia y chimpúm. Ay una pescadera que me tiene calada. Me debe ver la cara que pongo y pensará "esta no se entera de nada, la pobre". El otro día estaba en oferta el bacalao fresco, arreglado ya sin espinas y sin cabeza (las cabezas de los peces me dan un poco de yuyu, mezcla de agggco y ternura.. no lo puedo evitar, me miran con esos ojitos y ¡pufff! pero a la vez les miro los ojillos y ¡aggg! ¿no os pasa?). Decido comprar un trozo grande. Llega la temida pregunta:
Pescadera: ¿Quieres que te lo corte? ¿Cómo lo vas a hacer?¿al horno?¿a la plancha?¿rebozado?
Yo: Pues, pues, pues... ¿a la plancha? (por decir algo)
Pescadera: Pues mira, si lo vas a hacer a la plancha, está muy bueno con una salsita de blablabla o con un poquito de blablabla por encima le pones blablablabla o con cebolla caramelizada ¿te gusta la cebolla caramelizada?
Yo: (entro en shock de tanta información.... me quedo con lo de la cebolla) Sí, sí me encanta...

Me vengo a casa con mi bacalao y la idea de la cebolla rondándome. Et voilà! 



Hay muchas formas de hacer la cebolla caramelizada, con azúcar moreno, con vinagre de módena,... a mí personalmente me gusta hacerlo sólo con cebolla y aceite como muy bien explica Pakus de LazyBlog en este post. Para este plato he utilizado unas 5 cebollas medianas cortadas en juliana y me ha quedado esta cantidad:



El bacalao lo hacemos a la plancha por los dos lados y le ponemos la cebolla confitada por encima. Sencillo, sencillísimo. Y el resultado muy muy rico. Con decir que a mi chico le ha encantado. Aunque, ahora que me paro a pensarlo, he hecho como mi suegra, y ¡al final lo he camuflado debajo de la cebolla!

10 jun. 2013

La panadería de José María García

Cuando comencé a escribir este blog decidí unirme a facebook, y desde entonces, además de estar más informada sobre las últimas noticias en el tema celíaco e ir "conociendo" a  gente con la misma problemática, he descubierto un montón de sitios en los que poder comprar productos celíacos. Algunos casi a la vuelta de la esquina.
Como la panadería de José María García. No es que la tenga a la vuelta de la esquina, ni siquiera a cinco calles, pero quién me iba a decir que en mi misma ciudad, aunque tenga que coger el coche y "carretear" un poco, iba a poder disfrutar de panes, tartas, dulces y mucho más, y todo, todo, todo sin gluten. Una pasada.
El otro día por fin decidimos ir, y me traje para casa todo esto:



Las napolitanas de york y queso y las empanadillas, muy ricas ¡el tiempo que hace que no comía, ni me acuerdo! Y ya tenía ganas, ya. Los panecillos con chocolate también muy ricos, pero fue lo que menos me gustó de todo lo que compré. Aparte que los quise racionar tanto, que al final de tanto guardarlos "para luego" se pusieron duros. Y a pesar de que yo siempre digo que soy más de salado que de dulce, lo que más me gustó y más disfrute de todos los manjares que compré fueron los brownies, en una palabra ¡alucinantes! No recuerdo haber comido ninguno mejor que éstos en toda mi vida, celíaca y pre-celíaca.



Viene todo muy bien empaquetado para que no se contamine, y bien etiquetado para que no haya confusiones. Y como fui en la semana del celíaco me regalaron esta bolsa de tela -que creo me va a venir de maravilla para "acarrear" mi comida sin gluten en más de una ocasión-, un descuento de 5€ en la próxima compra y rellenaron una ficha con mis datos para entrar en un sorteo. No se puede pedir más.
Os dejo el link a su web porque no sólo los que vivimos en Alicante podemos disfrutar de estas cosas tan ricas sin gluten, también hacen envíos al resto de España.
Yo volveré a repetir seguro, me ha quedado pendiente probar el pan que hacen, que tiene una pinta estupenda, y también le he echado el ojo a las tartas para mi primer cumpleaños sin gluten.

3 jun. 2013

Ensalada de garbanzos

Una forma diferente de comer legumbres es en ensalada, además de más acorde para la época de calor que se avecina. Os propongo hacer esta ensalada con garbanzos, aunque con alubias también queda bien.



Ingredientes que vamos a necesitar para hacer ensalada de garbanzos para 4 personas:

  • 240 gr de garbanzos secos (he contado unos 60 gr por persona)
  • 2 latas de atún
  • 2 huevos cocidos
  • 60 gr de aceitunas sin hueso
  • 3 tomates
  • 1 cebolla
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta al gusto

Para comenzar, debemos poner los garbanzos en remojo al menos 12 horas antes de cocinarlos. Los pondremos con bastante cantidad de agua templada, porque durante el tiempo de remojo doblarán su volumen y deben estar cubiertos todo el tiempo.
Cuando los vayamos a cocinar, tiramos el agua del remojo y ponemos los garbanzos a cocer en una olla con el agua ya hirviendo y los mantendremos a un ritmo de cocción constante durante unas 2 horas. Si el agua es blanda tardará algo menos y si es dura algo más, de todas formas podemos consultar el tiempo que tarda en cocer en la información que viene en el propio paquete de garbanzos. Si tenemos que añadir agua porque se nos quede seco, tendrá que ser caliente para que no se interrumpa la cocción. Una vez cocidos, escurrimos y reservamos.

En un bol amplio ponemos los garbanzos escurridos, los huevos cocidos y los tomates cortados en dados, las latas de atún (si son en aceite de oliva, pondremos también el aceite), las aceitunas, y la cebolla picada fina o en rodajas, como más nos guste.
Si os pasa como a mí que la cebolla os resulta indigesta en crudo, podéis poner una cucharada de aceite en una sartén, añadir la cebolla con una pizca de sal, dejar que se poche, y cuando empiece a transparentar, apartamos y añadimos al resto de ingredientes.

Añadimos aceite de oliva (si no le hemos puesto el aceite del atún), sal y un poco de pimienta molida y mezclamos todo.

Podemos poner la ensalada en el frigorífico para que se enfríe o podemos tomarla "del tiempo" como una ensalada semifría.

27 may. 2013

Día Nacional del Celíaco

Hoy 27 de Mayo es el día nacional del celíaco. Personalmente no soy muy de "celebrar" estos "días de", pero lo que sí es cierto es que los días dedicados a ciertas enfermedades, algunas conocidas y otras desgraciadamente no tanto, hace que, por lo menos ese día, los medios de comunicación den a conocer de que se trata y la problemática que conlleva para las personas que las sufren.

Supongo que hoy en más de un programa informativo habrán hablado de la enfermedad celíaca. Y en más de un periódico le habrán dedicado unas palabras. Y en la radio. Y poco a poco se va haciendo más conocida esta nuestra enfermedad, para que cada vez sean menos las personas a las que les suene a chino mandarino las palabras "celiaca" o "sin gluten".

Para mí es mi primer día nacional del celíaco. Desde que me diagnosticaron a principios de año he ido aprendiendo (mi chico también, aunque él no sea celiaco) lo que puedo y no puedo comer, a leer etiquetas, a aprender componentes aptos y no aptos, a llevarme chascos y decepciones pero también alegrías donde menos me lo esperaba. Y así seguimos. Me considero todavía una novata en el tema, pero voy aprendiendo. Tengo toda la vida por delante para ello.

¡Que paséis un gran día nacional del celíaco!

20 may. 2013

Nueces garrapiñadas

¿Os apetece algo dulce? No dejéis de probar esta receta de nueces garrapiñadas, el resultado es espectacular, eso sí, no indicadas para aquellos que estén en plena operación - bikini. Aunque con moderación y viendo que el buen tiempo no termina de llegar siempre podemos comer un puñadito de ellas...


Los ingredientes son muy básicos: nueces, azúcar y agua. También un poco de aceite de oliva o girasol, pero sólo un poquito, que necesitaremos para extender sobre una bandeja o plato amplio donde pondremos las nueces ya caramelizadas para que mientras se enfrían no se peguen a la superficie.

Las cantidades que he utilizado son: un tazón de nueces peladas, medio tazón de azúcar y medio tazón de agua. El modus operandi en principio puede resultar un poco engorroso pero la clave es remover, remover y remover.

Primero colocamos en una sartén amplia las nueces ya peladas, el azúcar y el agua. Ponemos la sartén a fuego fuerte, y comenzamos a remover. El azúcar comenzará a disolverse en el agua, pasado un tiempo el líquido se evaporará y comenzará a coger consistencia arenosa, y este azúcar "arenillosa" se deshará con el calor y comenzará a caramelizarse y a adherirse a las nueces. Si en este punto notamos que hay demasiada temperatura debemos bajar el fuego ya que podrían quemarse. En todo el proceso es imprescindible no dejar de remover ni un sólo momento. 

Una vez que el caramelo está totalmente pegado a las nueces y ya no se adhiere a la sartén, las echamos en un plato o bandeja que abremos frotado con un poco de aceite para que no se pegen a la superficie, y dejamos enfriar. Hay que tener mucho cuidado con el caramelo caliente a la hora de volcarlo en la bandeja o plato porque quema muchísimo.

Una vez frías las nueces, podemos partirlas con las manos si han quedado unidas unas a otras y ya podemos disfrutarlas. Para conservarlas - si no pensamos comérnoslas de una atacada - podemos guardarlas en cualquier recipiente con tapa y nos aguantan un par de semanas perfectamente.

13 may. 2013

Almejas a la marinera

Hay multitud de formas de cocinar las almejas, pero quizás a la marinera sea una de las recetas más populares. Hoy comparto las almejas a la marinera que prepara mi madre en esos momentos especiales como navidad o cumpleaños y que sabe que a mí tanto me gustan. La receta original lleva una cucharadita de harina para espesar la salsa que vamos a reemplazar por una cucharadita de maicena y hacerlo sin gluten que es lo que nos interesa.



Para preparar un plato de almejas a la marinera vamos a necesitar:

  • 500 gr de almejas
  • 1 ajo
  • 1/2 cebolla o una pequeña
  • 1 vaso de agua y 1 vaso de vino blanco
  • 1 cucharadita de maicena
  • 1 tomate grande rallado
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Perejil picado

Antes de comenzar, pondremos las almejas durante al menos una hora en un bol lleno de agua fría con un poco de sal disuelta, de modo que las almejas queden bien cubiertas por el agua, y de esta forma suelten la arenilla que puedan tener. 

En una sartén amplia se sofríe la cebolla cortada fina y el ajo en rodajas en un par de cucharadas de aceite. Cuando la cebolla transparente añadimos el tomate rallado y dejamos que se cocine a fuego suave hasta que el tomate pierda el agua y quede una salsa espesa.

En una cacerola ponemos las almejas escurridas y bien lavadas, añadimos un vaso de vino blanco, tapamos, ponemos al fuego y dejamos unos 3-4 minutos hasta que se habran. Retiramos del fuego y reservamos. Si hay alguna almeja que no se ha abierto o está rota la descartaremos.

En un vaso de agua fría disolvemos una cucharadita de maicena y añadimos la mezcla a la salsa de tomate. Colamos el líquido de cocción de las almejas que añadimos también a la salsa, removemos para que se integre todo y quede una salsa homogénea y finalmente añadimos las almejas. Dejamos cocinar todo junto durante un minuto mientras meneamos un poco la sartén para que se integren todos los sabores y la salsa termine de espesar y servimos espolvoreando perejil picado al gusto.

6 may. 2013

Calabacines rellenos de atún, queso y tomate

El calabacín es una hortaliza que podemos cocinar casi de cualquier forma con un buen resultado. Tanto en purés, a la plancha, rebozado... y como más nos gusta en casa, rellenos y al horno. A si que, antes de que apriete el calor, aprovechemos para encender el horno y preparar estos calabacines rellenos de atún muy fáciles de hacer.



Ingredientes que vamos a necesitar para dos personas:
  • 2 calabacines
  • 2 latas de atún al natural
  • 1 cebolla
  • 1 tomate rallado
  • 100 gr de queso manchego

Cortamos los calabacines longitudinalmente y con ayuda de una cuchara sacabolas o una cucharilla los vaciamos. Reservando por un lado la carne de los calabacines, y por otro las carcasas que nos van a servir de cuencos.
En un robot de cocina o en el vaso de la batidora ponemos la carne que hemos sacado a los calabacines, la cebolla pelada y cortada en trozos, el atún escurrido, el tomate rallado, el queso manchego también rallado (dejando un poco de queso reservado para espolvorear) y sal al gusto. Trituramos hasta que nos quede una masa homogénea. 
Rellenamos las carcasas con esta masa y espolvoreamos con el queso rallado que hemos reservado.
Metemos al horno precalentado a 180-190ºC  y horneamos durante unos 30 o 35 minutos. 
Gratinamos unos minutos y servimos.

2 may. 2013

Batido de fresas (y plátano)

Parece que el buen tiempo no termina de llegar. Un día salimos a la calle luciendo piernas sin medias y al siguiente nos tenemos que abrigar hasta las orejas del frío que hace. Mientras el tiempo se decide, podemos disfrutar de lo bueno que nos trae la temporada, como las fresas, que sí llegaron para quedarse y continúan a nuestra disposición, a si que, aprovechemos.

Las fresas están buenas de cualquier manera. A mí personalmente como más me gusta comerlas es con un poco de azúcar, aunque de vez en cuando también las tomo en batido, que bien fresco como merienda o tentempié está delicioso.



Para hacer batido de fresas vamos a necesitar (para un batido grande o dos normales):
  • 200 gr de fresas
  • 400 ml de leche (he usado desnatada y queda bastante ligero, pero podéis usar la que queráis, entera, semi, sin lactosa...)
  • 50 gr de azúcar
  • Vinagre de manzana o de sidra (una cucharadita de las de café) opcional
Lavamos las fresas, les cortamos en pedúnculo y las troceamos. Ponemos las fresas en un bol junto con el azúcar y el vinagre. Mezclamos bien e introducimos en el frigorífico durante al menos una hora.
Si el vinagre no os convence podéis sustituirlo por el zumo de medio limón o media naranja, el caso es que sea algo ácido para que las fresas suelten el jugo y al mezclarse con el azúcar formen una especie de jarabe muy dulce. También podemos obviar este paso y mezclar todos los ingredientes sin esperar este tiempo, pero os recomiendo que lo probéis porque el resultado es mucho más dulce.
Una vez pasado este tiempo mezclamos con la leche, batimos bien con la batidora y servimos.

También podemos añadirle un plátano, el sabor quedará más suave y el batido se densifica, por lo que podemos añadirle un poco más de leche si lo queremos más líquido. Y si el bikini no nos aprieta, podemos ponerle un poco de nata montada y sirope de chocolate sin gluten y queda así de rico.




29 abr. 2013

Pollo al chilindrón

El pollo al chilindrón me encanta porque es un guiso poco complicado y permite comer el pollo, sobre todo la pechuga que puede resultar un tanto insípida, en una salsa sencilla que le da mucho sabor. Aunque podemos utilizar cualquier parte del pollo para esta receta, suelo utilizar la pechuga porque de esta manera queda muy jugosa y nos evita tener que estar quitando huesos a la hora de comer, buena idea si tenéis niños o si sois de los que tenéis que comer en tupper por cuestión de horarios en el trabajo.



Ingredientes para dos personas:
  • Dos pechugas de pollo enteras, sin filetear
  • 80 - 100 gr de jamón serrano en dados
  • 1/2 pimiento verde
  • 1/2 pimiento rojo
  • 3 tomates maduros
  • 1 cebolla pequeña
  • 1 diente de ajo
  • 1 vaso de vino blanco
  • Sal
  • Aceite de oliva

En una olla ponemos de 4 a 6 cucharadas de aceite, hasta que se cubra el fondo. Cuando esté caliente echamos las pechugas de pollo cortadas en trozos medianos y previamente saladas. Cuando estén doradas las sacamos a un plato donde las reservaremos.
En el mismo aceite doramos el jamón, y lo sacamos al mismo plato de las pechugas, reservamos.
Picamos la cebolla y el ajo y los incorporamos a la misma olla, y dejamos pochar en el mismo aceite durante unos minutos. Agregamos los pimientos cortados en trozos (yo los hago trozos grandes para que mi chico los pueda retirar ya que no le gustan) y los tomates rallados.
Después de unos minutos añadimos el pollo y el jamón que teníamos reservados, removemos bien e incorporamos el vaso de vino. Dejamos cocer durante unos 25 minutos, hasta que el pollo se termine de cocinar, se evapore el caldo y la salsa quede espesa.
Servimos y acompañamos con unas patatas fritas.

25 abr. 2013

Mi primer bocadillo sin gluten

La semana pasada miré el calendario, conté días, semanas, y sí... ¡llevaba ya tres meses con la dieta sin gluten! ¡Tres meses!. Cada día estoy mejor y veo que al final no ha sido tan tan tan difícil y que a pesar de mis expectativas cuando empecé, no he metido casinada la pata.

El cuerpo me pedía celebrarlo, era algo así como un trimesversario y me apetecía darme un capricho. En estos tres meses he llevado una dieta sana basada básicamente en carnes, pescados, verduras, legumbres y arroz, excluyendo todo tipo de panes, pastas, bollería, galletas y sólo he comprado espaguetis de maíz que he comido en una ocasión. A si que me permití el "antojo" de comprarme una barrita de pan sin gluten para hacerme un buen bocata (a 1,60€ la baguette en una casa de dos personas, un sólo sueldo mileurista y alquiler y facturas varias que hay que pagar sí o sí, el pan se convierte a veces en "capricho") es lo que me pedía el cuerpo, y puesto que soy más de salado que de dulce, prefiero bocadillo a bizcocho.

El pan que compré fue la baguette de Beiker, no sé si es el mejor, pero si el único pan sin gluten que encontré en el supermercado Mercadona al que suelo ir a comprar. 
Me dispuse a hacer el bocadillo. Para empezar puedo decir que entre la pérdida de práctica y las ansias que me consumían, al coger la baguette la rompí. Y es que hasta ese momento no fuí consciente de que estaba tratando con otra especie de pan totalmente diferente a la habitual de tiempos anteriores. El pan es bastante frágil, endeble, se rompe casi casi sólo con mirarlo. Teniendo esto en cuenta y leyendo las instrucciones lo tosté en una sartén (dado que el horno tarda mucho en coger temperatura y la tostadora está hasta arriba de gluten, prohibido acercarse). El pan cogió consistencia una vez tostado y me puse a rellenar con jamón y queso, soy una clásica.



Llegó la hora de hincar el diente. El paladar se puso en marcha. ¿Veredicto? Pan un pelín dulce, con sabor como a bollito o a pan de leche(1). La verdad, me esperaba algo peor dado su aspecto chicloso. Después de tres meses de abstinencia bocadillera me supo a gloria. Con lo que me sobró (lo racioné para disfrutarlo dos veces) me hice al día siguiente unas tostadas con tomate ¡como las echaba de menos!.




Conclusiones: Tostado gana en consistencia, sin tostar no lo termino de ver muy apetecible. Queda pendiente probarlo en más ocasiones y otras marcas para ir acostumbrando al paladar. 

¿Y vosotr@s, habéis probado este pan?¿os ha gustado?¿Qué otros panes me recomendaríais?

(1) Contrastado con mi compañero de vida (y penas varias). Él no es celíaco, come pan del "normal" pero tengo muy en cuenta su opinión porque yo estoy bastante desentrenada en antiguos sabores paneros y demás.